Gallardón en la bacanal caníbal de Madrid

Cuando todavía no hemos salido del asombro y estupor del obsceno vídeo de Cifuentes y su inevitable y tardía dimisión (por lo del máster) nos llega la noticia de que el juez de la Operación Lezo acaba de llamar a declarar como ‘investigado’ a Alberto Ruiz Gallardón, ex ministro de Justicia y ex alcalde y ex presidente presidente de Madrid. Con lo que ya tenemos en escándalos y en los juzgados a Gallardón, Aguirre, González, Cifuentes, Prada, Granados y Cobo, los primeros gobernantes y máximos dirigentes del PP de Madrid en los últimos 20 años.

El terremoto que está destruyendo el Partido Popular en toda España nació en la corrupción de Baleares y su ex presidente Jaime Matas. De ahí pasó a Valencia bajo la égida del escapista Francisco Camps que ya está en la red judicial y a la vez, vía Correa, estalló en la sede del PP nacional con Gürtel y los SMS de Rajoy a Bárcenas cuando el fiscal -que entonces controlaba el ministro Gallardón- pidió prisión preventiva e incondicional para Bárcenas. Lo que sorprendió a Rajoy y dio a luz a los originales ‘papeles’ de Bárcenas, y más tarde a la dimisión de Gallardón, cuando Rajoy lo dejó a la intemperie en el debate del aborto.

El epicentro del terremoto corrupto del PP está en Madrid. En la sede central de Génova 13 donde Rajoy tapaba todo pero también en las instituciones madrileñas donde los que fueron sus primeros gobernantes en los últimos 20 años hoy están imputados o señalados por graves y presuntos delitos de corrupción. Muchos de los cuales salieron a la luz pública a consecuencia de venganzas mutuas y en cascada entre todos ellos (los que ya se habían espiado) como si de una bacanal de caníbales, devorándose los unos a los otros, se tratara.

Ahora los últimos imputados o investigados en la ‘operación Lezo’ del Canal de Isabel II han sido Alberto Ruiz Gallardón, su brazo derecho Manuel Cobo y miembros de su ex Gobierno en la Comunidad de Madrid. Los que están investigados por la presunta compra fraudulenta (a través de una sociedad panameña) por el Canal de Isabel II de la empresa colombiana Inassa.

Modelo que abrió el camino, en tiempo de Esperanza Aguirre, a la compra también fraudulenta de la empresa de aguas brasileña Emissao por parte del ex presidente del Canal de Isabel II y luego de la Comunidad de Madrid, el más que sospechoso Ignacio González, que ya estuvo en prisión preventiva varios meses.

Y que es la persona (y su entorno) sobre la que recaen todas las sospechas de la caza de Cristina Cifuentes y del infame vídeo en réplica a la denuncia que Cifuentes hizo a la Fiscalía sobre las irregularidades del Canal de Isabel II. Donde unos golfos de altos vuelos (como es también Francisco Granados en la Operación Púnica) se llevaron comisiones millonarias a costa del erario madrileño y no dos botes de crema de 40 euros sustraídos en un mercado de Madrid.

En estas circunstancias, y cuando estamos a la espera de la sentencia del juicio de Gürtel, entendemos que un Rajoy desesperado haga concesiones al PNV y al PDeCAT para lograr la aprobación de los Presupuestos de 2018 y permanecer en el poder hasta 2020. De lo contrario debería de adelantar las elecciones generales y con ellas el hundimiento del PP.

El Partido Popular donde Gallardón siempre fue el eterno delfín y aspirante al trono de su máxima dirección, mientras su obsesiva enemiga Esperanza Aguirre (la que de momento no está oficialmente investigada) aparecía como la malvada madrastra del cuento y se vio obligada a dimitir en el consistorio de Madrid ante el cúmulo de escándalos que crecieron a su alrededor y los que todavía están por salir en la fallida Ciudad de la Justicia (una ironía de la vida) de la Comunidad de Madrid.