Rajoy asediado por Madrid, Barcelona y Vitoria

Parece que esta vez C´s va en serio y le va a segar a Rajoy la hierba bajo los pies. Y no solo por la crisis de Cifuentes sobre la que el Presidente sigue sin decir nada, sino y sobre todo por causa del golpe catalán porque quedó al descubierto, como lo denunció Arrimadas, que el Gobierno del PP no quiere recurrir el voto delegado en el Parlament de Cataluña por Puigdemont y por Comin (ambos prófugos de la Justicia) a pesar de que había sido prohibido expresamente por el Tribunal Constitucional.

Pero Rajoy no recurre (ahora dice que se lo va a pensar) porque quiere que se constituya pronto el gobierno catalán para retirar el 155 y que el PNV (y Cs) le aprueben cuando antes los Presupuestos de 2018. Lo que sí es así sería una infamia del Gobierno del PP que se uniría al saco de regalos de Rajoy al PNV y todo ello en el sólo beneficio de Rajoy para que él siga en el poder hasta 2020.

Pero las prisas y trampas de Rajoy han quedado al descubierto así como la extraña maniobra del ministro Montoro negando malversación de los autores del golpe. Y si a todo ello unimos la crisis de Cifuentes en Madrid veremos que al presidente del Gobierno le crecen los problemas por todas partes. Y lo que es peor, empieza a temer que Albert Rivera, a la vista de todos estos líos y trampas, decida retirar el apoyo de C´s a los Presupuestos de 2018 lo que sería letal para Rajoy.

Desde luego el voto delegado de Puigdemont y Comin se debe recurrir por el Gobierno, o lo hará C´s. Porque con ambas delegaciones de votos ERC y PDeCAT pueden investir a un nuevo presidente de la Generalitat en segunda votación y a pesar de la abstención de la CUP.

Y eso sería lo que busca Rajoy para que el PNV le aprueben de una vez los Presupuestos de 2018 porque Urkullu, además de exigir a Rajoy el oro y el moro, le pide la retirada del artículo 155 en Cataluña lo que constituye otra infamia que C´s no debería de aceptar.

Rajoy camina apesadumbrado sobre la cuerda floja mientras hace juegos malabares con tres bolos de indiscutible alcance político nacional: la crisis catalana, el máster de Cifuentes y los Presupuestos de 2018. Los que él necesita para permanecer en el poder hasta 2020 y atrincherarse en la Moncloa a la espera de la sentencia del caso Gürtel que se anuncia de un tenor espectacular. Pero todo apunta a que la cuerda floja se tambalea y que los bolos del equilibrista y malabarista de La Moncloa se podrían caer y el artista derrumbar.