Barça campeón y nacionalismo perdedor

Sin novedad en la final de la Copa del Rey que ha vuelto a ganar el Barça (5-0 al Sevilla) que salía de favorito y cumplió. Sonaron pitos blaugranas mientras se interpretaba el himno nacional tras la aparición del Rey Felipe VI en el palco pero el canto del ‘lo lo’ por la afición sevillana ahogó la pitada y finalmente nada pasó.

Había quienes presentan la final como para del desafío soberanista catalán al Estado pero el fútbol mandó a pesar de que el cancer nacionalista y sus derivadas independentistas siguen dando problemas como recordó Rajoy en Baleares advirtiendo de la deriva soberanista en las islas que ahora lidera la socialista Armengol en Mallorca mientras Pedro Sánchez mira hacia otra parte, el PSOE asturiano relanza el bable y desde el PSC se organizan visitas a los presos golpistas del proceso.

El Barcelona arrasó al Sevilla en el Wanda Metropolitano de Madrid y ganó de manera sobrada y justa el título de la Copa del Rey. Del monarca español al que le ha estallado bajo su mandato el golpe de Estado catalán aunque a quien de verdad le ha estallado esta crisis ha sido a Rajoy quien, desde que empezó la rebelión a primeros de septiembre no actuó con la firmeza y con la celeridad necesaria y el proceso derivó en disparate y en la proclamación de la independencia el pasado 27 de octubre. 

Quien en todo esto actuaron bien, frente a la escasa respuesta de Rajoy, la confusión de Sánchez y la complicidad de Iglesias con los soberanistas, han sido Albert Rivera, Inés Arrimadas y Cs. Y por ello (y la corrupción del PP) todas las encuestas electorales dan a Rivera la victoria en unas hipotéticas elecciones generales. 

Algo que de momento no parece inquietar a Rajoy aunque sí a su partido. No en vano el presidente tiene sobre su mesa tres asuntos importantes de mayor urgencia: la crisis de Cifuentes; la extradición de Puigdemont; y los Presupuestos de 2018 que son imprescindibles para que él pueda seguir en el poder hasta el año 2020 y ver si de aquí a esa fecha puede recuperar el rumbo y a los votantes huidos del PP. 

Los que tienen todo perdido, aunque hayan ganado en Madrid la Copa del Rey, son los dirigentes secesionistas catalanes que saben que el proceso hacia la independencia fracasó y no podrá reabrirse en mucho tiempo. De la misma manera que saben que bastantes de sus dirigentes acabarán en la prisión o lejos de España y que tienen muchos años por delante para ver si puede recuperar la convivencia catalana, la economía y la tranquilidad en  la vida política y social.