Ni un paso al frente

Los procesados por el golpe de Estado catalán que ahora desfilan ante el juez Llarena del Supremo para recibir la notificación de su procesamiento siguen renegando del proceso independentista que ellos organizaron y que  votaron en el Parlament como cobardes que son. Sin que ninguno de los pretendidos patriotas dé un paso al frente y diga con valor y gallardía: sí, yo colaboré en el golpe de Estado catalán contra España.

Es lo mismo que ocurre en el juicio de Alsasua contra aquellos que, en esa localidad navarra, agredieron en un bar a varios agentes de la Guardia Civil y se enfrentan al presunto delito de terrorismo. Unos dicen que no estaban en el bar, otros que no hicieron nada y alguno incluso que ‘quiere’ a la Guardia Civil y que por eso los corrieron a golpes.

Y algo parecido ocurre en el juicio de los ERE de Andalucía donde Chaves y Griñán no se acuerdan de nada o no sabían nada sobre la estafa de más de 700 millones de euros. Poca cosa para los ex presidentes andaluces porque según ellos apenas sumaban 70 millones de fraude al año en Presupuestos anuales muy voluminosos.

Las togas impresionan a los presuntos delincuentes sentados ante el juez y ni siquiera los pretendidos patriotas dan un paso al frente. Unos se dieron a la fuga y el resto miente y niega la realidad que tienen ante sus narices y de la que difícilmente se podrán escapar.

El que sí ha dicho algo ante la juez Lamela de la Audiencia Nacional ha sido el mayor Trapero de los Mossos que alardeó de haberle dicho a Puigdemont que él estaba en contra del proceso.

Pero no fue eso lo que vimos en el cerco a la consejería de Economía de la Generalitat donde con el visto bueno de Trapero y sus Mossos dejaron encerrados a varios miembros de la Guardia Civil que registraban esas instalaciones por orden de un juez, o durante la jornada del referéndum 1-O que los Mossos de Trapero no sólo no impidieron como era su obligación sino que en muchos casos colaboraron con el referéndum ilegal.

Y lo mismo podemos decir de las palabras de Junqueras a su abogado (porque se negó a contestar al juez Llaneras) asegurando que en el referéndum no se había gastado ni un euro de los Presupuestos de la Generalitat, lo que tampoco es verdad como probado en informes de la Guardia Civil está.

En realidad el único que sigue presumiendo de golpista es Puigdemont en la confianza de que no será extraditado a España desde Alemania por rebelión y malversación. O ya veremos si por sedición si finalmente España decidiera ampliar la motivación de la euroorden de extradición.

Pero si finalmente Puigdemont es entregado a las autoridades españolas a partir de ese momento, ya lo verán, empezará a renegar de la Patria y de la independencia y, como hicieron otros, dirá que la Declaración Unilateral de la independencia de Cataluña solo era ‘simbólica’ y nada más.