Cs en la ratonera del máster 

Albert Rivera teme que si Cs se suma a la moción de censura que contra  Cristina Cifuentes acaba de presentar Ángel Gabilondo, en nombre del PSOE madrileño y con apoyo de Podemos, muchos de los votantes del PP que se pasaron a Cs regresarían al PP o se irían a la abstención. Entre otras cosas porque Rajoy y sus dirigentes acusarían a Rivera de subirse al carro ‘tripartito’ en la compañía de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

De manera que el caso del asombroso máster de Cifuentes no sólo se ha cargado -en compañía de Puigdemont- la Convención sevillana del PP sino que tiene en vilo a Cs.

Partido desde donde le han pedido al PP que les aprueben en Madrid una comisión de investigación del máster -a lo que Cifuentes ha dicho que sí- porque de lo contrario y como dijo el portavoz de Cs en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, pedirían la dimisión de Cifuentes para intentar que, como pasó en Murcia, el PP presente un candidato sucesor de Cifuentes para presidir la Comunidad madrileña hasta las elecciones de 2019.

Sin embargo en este caso la llave del laberinto del máster no está en la sede nacional del PP de la calle Génova madrileña ni en la cueva del ‘ogro’ Rajoy de la Moncloa, sino en la caja fuerte de la presidencia madrileña de la Puerta del Sol y la clave de esa caja sólo la tiene Cifuentes.

De manera que si Cristina, pase lo que pase en la Comisión de investigación del máster dice que no se va, pues no se irá diga lo que diga Rajoy, Rivera o el lucero del alba, porque ‘la morita (o la rubia) no está muerta’ y todavía está  en condiciones de dar guerra a todos los demás, por mas que lo del máster no deja de ser una entelequia llena de agujeros negros y por dilucidar.

Salvo, eso sí, que Ciudadanos finalmente facilite la moción de censura de Gabilondo lo que sería un terremoto político que temen tanto Cs como el PP, porque ambos saben que la batalla de Madrid es fundamental de cara a las elecciones generales, y porque esta crisis podría contaminar el debate y apropiación de los Presupuestos de 2018 que, por ahora, siguen a la espera de los votos del PNV para su aprobación.

O sea, que aún queda máster para rato y vamos a ver como y en qué tiempo discurren la moción de censura, la comisión de investigación (es la tercera a la que asiste Cifuentes) y la investigación de la fiscalía sobre este máster que parece hacer sido un invento del catedrático Enrique Álvarez Conde.

Todo un personaje de traca que parece haber sido el autor del montaje con el que ha engañado e implicado en su trama a todo el mundo incluso a aquellas de sus profesoras cuyas firmas fueron falsificadas porque ellas no quisieron firmar el famoso documento de aprobación del trabajo fin de máster.

El que por ahora no aparece, mientras alguna de las profesoras afirma que no hubo tribunal pero Cifuentes asegura que si lo hubo y que ella sí compareció para defender su tesis lo que en su opinión mereció la buena nota y certificación que la Universidad le hizo llegar.