Urge un pacto de PP, PSOE y C’s contra el chantaje de soberanistas vascos y catalanes

Ese pacto nacional debe proteger los Presupuestos, la investidura, la censura y otras cuestiones de Estado.

Patética y mendicante la declaración de Javier Maroto, secretario de política social y sectorial del PP, implorando al PSOE que le preste al presidente del Gobierno Mariano Rajoy ‘cinco diputados del PSOE elegidos al azar’ para aprobar los Presupuestos Generales de 2018 porque el PNV se niega a dar su apoyo a Rajoy mientras en Cataluña se mantenga la autoridad derivada del artículo 155 de la Constitución. Y lógica negativa de Pedro Sánchez que sin embargo debería colaborar con el PP y C’s para acabar con el chantaje del nacional/soberanismo vasco y catalán.

Un chantaje el vasco que se repite con distintos motivos para conseguir del Gobierno de Madrid soberanía de igual manera que lo han hecho desde el territorio catalán CiU (hoy PDeCAT) en las votaciones de investidura y de los Presupuestos tanto con los gobiernos del PSOE (de González y Zapatero) como con los del PP (de Aznar y Rajoy).

Lo que está en el origen del desafío independentista catalán que ya es lo suficientemente grave como para que en España se articule un pacto de los partidos constitucionales PP, PSOE y C’s para impedir que los diputados de  los partidos nacional/soberanistas puedan impedir o derribar que funcione  cualquier gobierno españolista (del PP, PSOE o C’s) bien para impedir la investidura de un presidente, forzar su cese o bloquear los Presupuestos del Estado. En suma para poner un punto final a los chantajes de los partidos nacional/soberanistas del País Vasco y Cataluña y defender la soberanía y la unidad de España.

Las que los soberanistas llevan años socavando -desde que Felipe González perdió en 1993 la mayoría absoluta- sobre la base de ‘comprar’ en Madrid nuevas y altas metas soberanas y de autogobierno mediante el truco de vender o alquilar sus escaños nacionalistas en el Congreso de los Diputados donde el PNV, PDeCAT y ERC además están sobre representados por culpa de una injusta y no representativa ley electoral.

Ortuzar hizo presidente a Rajoy.

Tarde se han dado cuenta las fuerzas política españolistas y constitucionales en descubrir que los nacionalistas vascos y catalanes estaban a punto de quitarse la careta y de enseñar su rostro soberanista como ya lo hicieron en Cataluña Artur Mas y Carles Puigdemont. Y ahora lo hacen en el País Vasco Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar, dos vulgares chantajistas y dos hipócritas de tomo y lomo que invistieron presidente del Gobierno a Mariano Rajoy por un ‘puñado’ de euros para ese Cupo insolidario e ilegal en Europa que se debe acabar como bien dice Albert Rivera.

Dos dirigentes vascos que ponen como excusa el 155 mientras Ortuzar, que ataca el Estado de Derecho y se coloca al lado de los golpistas catalanes, llora por los que califica como ‘presos políticos catalanes’. Pero se cuida de no condicionar la aprobación de los Presupuestos de 2018 del PP a la salida de esos presos de prisión porque ellos se conforman, vilmente, con el truco del 155 y luego sus amigos los Puigdemont, Junqueras, Jordis y compañía que se pudran en prisión.

Además Urkullu le pide a Rajoy el control de la Seguridad Social, el derecho de autodeterminación y que el Estado español les garantice las pensiones a los vascos.

Lo que unido al discurso anti democrático de Ortuzar debería abrir en el resto de España y en el País Vasco una reflexión entre sus empresarios sobre la necesidad de empezar a marcharse -como han hecho muchos de los empresarios catalanes de su país- en pos de lugares más seguros, más europeos y políticamente más estables en el seno de España que es donde esas empresas vascas tienen el 80% de su clientela.

De manera que hora es que Rajoy, Sánchez y Rivera estudien la situación y hagan un frente común contra los chantajes del nacional/soberanismo vasco y catalán en defensa de la unidad de España y de la soberanía nacional.