Rajoy enseña la pastelería y culpa a la oposición

Montoro

Cristóbal Montoro es el mejor ministro de Rajoy a años luz de ventaja sobre sus seguidores y sorprende que el presidente no le haya convertido en el vicepresidente de su gobierno poniendo a sus órdenes al nuevo ministro de Economía, Escolano, que acaba de llegar y se pone medallas que no son suyas. Montoro ha controlado el déficit y cuadrado las cuentas del Estado, y aunque tiene un pasivo reconocible en la amnistía fiscal al sólo el 10% de multa, el conjunto de su trabajo y esfuerzo no está nada mal.

Y en el balance final de las cuentas socioeconómicas del país le acompaña con buena nota la ministra Fátima Bañez, porque la recuperación del empleo es una realidad, a pesar de las precariedades que subsisten y de los medios ínfimos con los que cuentan los sectores más deprimidos de la sociedad. De ahí que la salvación de los miserables siga siendo la asignatura pendiente de los seis años de gobierno de Rajoy.

Ahora, asustado por las encuestas y el tiempo electoral que se acerca y que probablemente comenzará el próximo otoño en Andalucía, Rajoy acaba de volcar el cuerno de la abundancia sobre la mesa del Gobierno como si de un  diablo tentador se tratara y le ha dicho a los miserables y a todos aquellos, pensionistas sobre todo, que aún pasan penurias: ‘todo es será vuestro si la Oposición y más concretamente el PNV me aprueban los Presupuestos de 2018.

O dicho de manera más concreta: ‘todo será vuestro si me dejáis seguir en el poder hasta junio de 2020’. O sea un chantaje al PNV al que Rajoy va a culpar de que no suban las pensiones, a sabiendas de las movilizaciones importantes de pensionistas que recorren las calles de Bilbao. Pero los del lehendakari Urkullu mantienen su condición de que desaparezca el 155 de Cataluña, mezclando churras con merinas y bordeando la legalidad lo que constituye una apuesta muy arriesgada. ¿Acaso quiere Urkullu que muchas de las empresas vascas se vayan de Euskadi, como ocurrió en Cataluña?

Pero dicho esto tenemos que subrayar que Rajoy no puede enseñar su pastelería a los pensionistas y dejarlos fuera culpando a la oposición porque los jubilados romperán el escaparate y culparán al Gobierno de su mala situación, exigiendo que se arreglen ¡ya! los problemas y les concedan las subidas anunciadas por Montoro, superiores a las que presentó Rivera (son como niños) para probar que las rebajas importantes son del PP y no de C’s.

El gobierno, pues, está que tira la casa por la ventana de la Moncloa y promete mejoras a pensionistas, bajadas de impuestos, subidas de los salarios a funcionarios y fuerzas de seguridad, becas para Estudiantes y bajada del IVA al cine. ¿Y de donde saldrá todo ese dinero? Pues eso aún no lo sabemos ni lo sabe Rajoy, ni le importa porque esas sólo son promesas electorales, es decir pregones y otra cosa es dar trigo y poderlo pagar.

Pero don Mariano ahora sólo tiene una prioridad: permanecer en el poder hasta mediados de 2020, y luego ya se verá. Pero si cree que echando la culpa a la oposición frenará a los pensionistas Rajoy se va a equivocar y va a empeorar su panorama electoral.