Puigdemont en prisión preventiva en Alemania

Como era de esperar, el juez alemán que instruye el caso Puigdemont ha decretado la prisión preventiva para el ex presidente catalán hasta que se decida si lo extraditan a España en las próximas semanas que será lo que finalmente ocurrirá.

Con la fama de mentiroso, violador de la legalidad y prófugo compulsivo que tiene Puigdemont la Justicia alemana no podía correr el riesgo de que se les escapara de nuevo antes de tomar su última y definitiva decisión que será la extradición. Un trámite que Puigdemont puede acelerar si decide aceptar ser extraditado a España y así se ahorraría uno o dos meses en las prisiones de Alemania que a buen seguro no son confortables y donde está muy aislado y lejos de los suyos.

Pero allá él, porque lleva cinco meses fugado de la Justicia española, se creyó intocable y cometió el gran error de trasladarse a Finlandia de donde no tuvo tiempo para regresar a Bélgica con urgencia una vez que España relanzó la euroorden de su caza y captura.

Esta vez Puigdemont se pasó de listo y cayó en la trampa alemana que le había preparado el CNI, cumpliéndose así con exactitud la maldición de Waterloo. La localidad belga donde había implantado su residencia y cuyo nombre era una premonición de que Puigdemont, en su pequeña guerra, seguiría los pasos de Napoleón.

La caza de Puigdemont, sin embargo, ha vuelto a excitar los ánimos de los soberanistas catalanes y sus aliados y especialmente los del presidente del Parlament Roger Torrent quien parece tener prisa para ingresar él también en la prisión de Estremera desobedeciendo al Tribunal Constitucional.

Y todo ello mientras los soberanistas catalanes entran el terreno de la locura y regresan a la violencia del procés. Ayer, por ejemplo, asistimos a una retahíla de declaraciones asombrosas: la alcaldesa Colau habló de un ‘Estado de excepción’, el presidente del Parlament Roger Torrent del fin de la democracia y hundimiento de España, Miquel Iceta (el más irresponsable de todos) pidió en nombre del PSC y PSOE un ‘gobierno de concentración nacional’ con los golpistas, los partidos soberanistas, PDeCAT, CUP y ERC exigen  la investidura de Puigdemont como presidente de la Generalitat, los llamados comités de la ‘defensa de la República’ montaron manifestaciones violentas que provocaron decenas de heridos y la televisión catalana TV3 jaleó todos estos disparates.

Y todo ello porque la policía alemana, en cumplimiento de la euroorden de la Justicia española, ha detenido en su territorio al prófugo -y delincuente en plena fuga- Carles Puigdemont, el pintoresco y gran cobarde personaje que pronto será entregado a España para su ingreso en prisión.

En todo caso, que dirigentes y militantes independentistas pierdan el control y entren en la fase de la locura y el enfrentamiento abierto con el Estado es algo que cabe en su escapada hacia delante para no reconocer su derrota, o que fueron timados por sus dirigentes y que su proyecto secesionista se acabó. Y que Colau e Iglesias se suban al carro de la locura también parece lógico y entronca con el anti españolismo proverbial de Podemos.

Ahora bien, sorprende que el PSOE-PSC traicione a España, se ponga a otro lado de la Ley y se pase al lado de los golpistas de la mano de un Iceta que está loco por meterse en el Gobierno catalán con Puigdemont, Sánchez, Turull o con quien sea o con quien propongan la CUP, ERC y el PDeCAT. Lo  que implica que el PSOE, de la mano de su filial catalana del PSC, abandona el ámbito constitucional español. Allá Pedro Sánchez con todo esto y allá los soberanistas con su descontrol, pero Puigdemont pronto estará en España y en prisión.