El golpista Puigdemont camino de España

Bien hecho por el CNI, chapeau general Sanz Roldán, hora era que el Centro Nacional de Inteligencia diera la campanada en la crisis del golpe de Estado catalán y la dio porque la detención del golpista Puigdemont en Alemania ha sido posible por el seguimiento que los agentes españoles del CNI hicieron a Puigdemont en su acelerada y mal calculada escapada de Finlandia a donde el prófugo catalán había viajado de manera temeraria, como ahora se acaba de demostrar.

Porque estaba claro que si España reactivaba -como ocurrió el viernes- la euroorden de captura de Puigdemont el prófugo catalán tendría que viajar (los aeropuertos eran imposibles) por carretera más de 2.500 kilómetros para llegar a su refugio belga de Waterloo. Y en tan largo e improvisado trayecto el riesgo era muy alto y Puigdemont, seguido por el CNI, cayó en manos de la policía de Alemania en una gasolinera muy cerca de la ciudad alemana de Shocy y en presencia de agentes españoles.

Un comando de 12 personas que siguieron a Puigdemont desde Finlandia a través de Suecia y Dinamarca, huyendo como un vulgar delincuente, hasta llegar a Alemania. El país que España consideraba idóneo para su detención porque la legislación alemana es similar a la española en el delito de rebelión y las relaciones entre Madrid y Berlín son excelentes lo que facilita la pronta extradición de Puigdemont a Madrid en cuestión de semanas.

Se acabó la pesadilla, el golpista Carles Puigdemont ha sido detenido en Alemania, país donde los delitos por los que está procesado en España están considerados ‘alta traición’ (artículo 81 del Código Penal alemán) y castigados con la cadena perpetua y pena mínima de 10 años de prisión.

Motivos por los que Puigdemont será extraditado a España para ser juzgado por los delitos que le imputa el juez Pablo Llarena del Tribunal Supremo que son: rebelión, sedición, malversación, prevaricación y desobediencia.

Puigdemont es un golpista, un delincuente y un cobarde que abandonó en la cárcel a sus compañeros del golpe de catalán que él lideró. Los hoy presos en Estremera que a buen seguro no habrán derramado una sola lágrima por  Puigdemont y puede que alguno de ellos, como Junqueras, incluso se habrá alegrado para poder saludarle pronto, aunque sería un serio error encarcelar en Estremera a Puigdemont (mejor en Alcalá Meco) porque ello permitiría la  evitar la imagen de un ‘Govern’ catalán de presos en Estremera.

El daño que Puigdemont ha causado a España y Cataluña es incalculable, como también el daño que ha causado a sus compañeros con los que va a compartir muchos años de prisión. Y a no perder de vista el destrozo que ha provocado en su partido PDeCAT, en el nacionalismo catalán y las bases del independentismo a los que Puigdemont ha engañado en todo, al tiempo que ha quemado para los próximos 100 años las naves de la secesión.

El frente anti democrático de los partidos soberanistas (a los que se ha sumado Podemos y con los que coquetea Miquel Iceta desde el PSC) ha sido finalmente descabezado porque todos los promotores del golpe han sido cazados e irán a juicio. Y serán condenados a duras penas de prisión por la gravedad de los delitos cometidos con los que pretendían romper la histórica unidad de España de más de 500 años de vida en común.

¿Qué consecuencias tendrá ahora la caza de Puigdemont en Cataluña? Pues, además de nuevas manifestaciones y más lacitos por el ahora caído ‘President’, lo normal es que JxC y ERC se apresuren, si logran convencer a la CUP, a promover una cuarta investidura para llegar al gobierno pero con debilidad y bajo la vigilancia cotidiana del artículo 155 de la Constitución.

Al golpista Puigdemont lo ha cazado la policía alemana con ayuda del CNI español, lo que sin duda constituye un éxito del Gobierno de Rajoy que tiene su revés porque la caza de Puigdemont y el encarcelamiento de la cúpula del ‘procés’ le impedirán al PNV aprobar a Rajoy los Presupuestos de 2018.

Y ese puede ser un serio revés para el presidente del Gobierno y para su estabilidad política y parlamentaria que quedará a merced de la oposición. Pero mucho mayor es el fracaso de Puigdemont y de la trama del golpe de Estado catalán, que pierde a todos sus líderes y su refugio en Bélgica, la capital de la UE donde los golpistas tenían organizado su aparato para la propaganda internacional y querían instalar unas instituciones paralelas a las de la Generalitat.