Facebook, ‘socio’ del Gran Hermano

El Parlamento británico, la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. y el Parlamento Europeo han pedido la comparecencia en esas instituciones del fundador y Director Ejecutivo de Facebook Marc Zuckerberg para explicar como los datos privados de más de 50 millones de usuarios de la citada red social han podido ser recopilados y manipulados para alterar la democracia en USA y la UE, por consultoras puestas al servicio de ocultos intereses.

Lo que revela una nueva utilidad perversa y antidemocrática del nuevo ‘Gran Hermano’ de los tiempos modernos que utiliza Internet, las Redes Sociales y las empresas tecnológicas y de comunicación como cazadores de bases de datos que, al margen de invadir la intimidad ciudadana y dejarla indefensa y a su merced, luego se dedican a manipular la verdad informativa, la realidad social y la vida democrática.

El pasado sábado los diarios The Observer de Londres y The New York Times de la ciudad de Nueva York denunciaron conjuntamente la utilización de los datos personales de 50 millones de norteamericanos, usuarios de Facebook o de personas relacionadas con activos habitantes de esta red social, para que, a través de la empresa consultora Cambridge Analytica se utilizaran sin su permiso en favor de la campaña electoral de Donald Trump.

Algo parecido parece que podría haber ocurrido con usuarios de Facebook en Gran Bretaña para favorecer a los partidarios del Brexit en el referéndum celebrado en el Reino Unido. Y, a partir de ahí, no se descarta que algo así haya podido suceder en recientes elecciones europeas como la de Francia, Alemania, España (Cataluña) e Italia.

Fue en 2014 cuando Cambridge Analytica recibió de Facebook autorización para distribuir entre los usuarios de esta Red una encuesta psicológica que había preparado el profesor ruso/americano de la universidad de Cambridge Alexander Kogan, colaborador de la consultora que promovió una encuesta entre 270.000 usuarios de Facebook y que se extendió ,con sus tentáculos tecnológicos, hasta los 50 millones de usuarios.

Una marea humana de la que se obtuvo detallada información que, en un principio tenía objetivos académicos. Los que finalmente se convirtieron en políticos para manipular las elecciones presidenciales americanas en favor de Donald Trump, gracias a que su amigo (o ex amigo) Stephen Bannon era  socio y estaba en relación con Cambridge Analytica.

Una empresa fundada por otro aliado de Trump en 2013 el millonario Robert Mercer quien a su vez nombró presidente de Analityca a Alexander Nix, que es el responsable de otra consultora electoral Strategic Communications Laboratories (SCL). La que trabajó directamente en la campaña de Trump y en favor de los promotores del Brexit. De ahí quizás la estrecha relación entre Donald Trump y el dirigente del partido británico UKIP, Nigel Farage.

Lo que se está investigando en USA, el Gobierno británico y por la Comisión de la UE. Y lo que podría tener alguna secuela en España. Y a no descartar que las terminales cibernéticas e intoxicadoras de la Rusia de Vladimir Putin, también entrometidas en campañas electorales occidentales, hayan tenido acceso a los 50 millones de usuarios de Facebook a los que se ha podido manipular para favorecer el Brexit y la victoria del Trump.

En conclusión nadie puede estar en una base de datos sin su autorización previa, ni sus datos pueden ser vendidos o trasladados a otros centros de control y manipulación que puedan invadir la intimidad de las personas. Y eso es lo que deben vigilar y legislar las democracias occidentales en la defensa y garantía de lo más preciado del ser humano que es su intimidad y en definitiva su libertad.