Trump juega con Putin en ‘la guerra fría’

Las anunciadas sanciones de EE.UU. a Rusia en castigo por la intromisión de agentes cibernéticos de ese país en las elecciones presidenciales USA puede provocar una dura respuesta del presidente Vladímir Putin contra Donald Trump. A quien según algunos observadores tiene en sus manos por los contactos que familiares y colaboradores de la campaña electoral de Trump mantuvieron con el entonces embajador ruso en Washington, Serguéi Kislyak y con otros enviados rusos llegados desde Moscú a Nueva York.

Y a lo perder de vista los negocios de Trump en Rusia y sus viajes y noches de juerga en Moscú de los que tanto se ha hablado. De manera que se ande con cuidado Trump a la hora de poner sanciones a la Rusia de Putin no vaya a ser que ese disparo le salga por la culata al presidente americano. Aunque por otra parte también cabe imaginar que para Putin el Presidente Trump es un regalo del cielo por su incapacidad política y su debilidad personal.

El anuncio de sanciones USA a Moscú coincide con lo que se ha llamado en la UE ‘el renacer de la guerra fría’ tras el ataque en el Reino Unido a un ex espía ruso con armas químicas, la muerte de otro y el precedente hace años de un caso similar. Lo que ha llevado a la primera ministra Theresa May a expulsar de Inglaterra a 23 diplomáticos rusos presuntamente relacionados con el espionaje ruso.

Lo que unido a las guerras electorales cibernéticas que le imputan a Rusia los gobiernos de Washington, Paris, Berlín y Madrid, nos conduce a ese enfriamiento en las relaciones Este-Oeste en Europa, una crisis que se abrió con la intervención rusa en Ucrania y la anexión de Crimea. La que Putin acaba de celebrar en la península el cuarto aniversario de la anexión en el cierre de su campaña electoral de elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo día 19.

Naturalmente Putin ha respondido a Londres negando las acusaciones y ha advertido a May de que su gobierno también expulsará diplomáticos de Gran Bretaña de Moscú. Y lo ha hecho días después de que el nuevo Zar lanzara, como una gran exhibición de fuerza, su nuevo misil hipersónico e intercontinental. Lo que abunda en la teoría de la ‘guerra fría’, a pesar de que buena parte de la UE se calienta con gas natural ruso, lo que tampoco conviene olvidar.