Rajoy quiere renovar el Pacto de Toledo

‘Si se busca un acuerdo en el Pacto de Toledo y no su ruptura habrá dinero para revalorizar las pensiones, quizás no en los niveles del IPC que ahora reclama el PSOE pero sí por encima del 0,25% actual’, afirman fuentes próximas al Palacio de la Moncloa en vísperas del debate de pensiones que hoy se abre en el Congreso de los Diputados.

El que Mariano Rajoy, confiado en su habilidad parlamentaria y ausencia de Pedro Sánchez de la Cámara, abrirá hoy, a petición propia en medio de una creciente protesta callejera de los jubilados que se concentrarán este sábado en Madrid exigiendo la revalorización de sus jubilaciones por causa de la pérdida flagrante de su poder adquisitivo.

Una demanda justa frente al Gobierno que Rajoy intentará desviar hacia la Oposición y el Pacto de Toledo mientras recuerda que en todo caso necesita  la aprobación de los Presupuestos Generales de 2018 como cuestión previa para cualquier mejora de las pensiones dado que la simple prórroga de los Presupuestos de 2017 ya no permite aumentar el gasto público de manera exponencial.

Y menos aún sin alterar los compromisos de España con la convergencia fiscal de la Eurozona de la UE, porque dicha convergencia es la que ahora facilita el crecimiento y la inversión extranjera. Y, en consecuencia, la mejora del empleo y la recaudación de la Seguridad Social.

Y todo ello en pos de un modelo de pensiones seguro y sostenible para el medio y largo plazo como lo subrayará Rajoy y puede que acudiendo incluso al discurso del miedo sobre el riesgo de quiebra de la Seguridad Social. Y de  ahí las acusaciones de oportunismo irresponsable que se supone que Rajoy lanzará contra los bancos de la Oposición si insisten en el IPC y en aumentar las movilizaciones de los pensionistas.

El problema de las pensiones en España no tiene fácil solución porque el sistema debe ser sostenible pero también mejorable. Y en este debate parece claro que Rajoy recordará cómo Zapatero congeló las pensiones y dejó una dura herencia económica y social con muy alta cifras del paro que han reducido estos años pasados la recaudación de la Seguridad Social.

Por el contrario la oposición de la izquierda acusará a Rajoy de salvar a los Bancos, autopistas ruinosas, plataformas como la Castor e incluso de haber hecho una amnistía fiscal con tan sólo el 10% de multa. O de subir en 400 millones de euros el Cupo Vasco para salvar una votación.

Además está claro que, por motivos electorales, este gobierno les subirá el sueldo a las Fuerzas de Seguridad y a los funcionarios, y además pretende aumentar el gasto autonómico. Y si a todo ello el ministro Montoro le añade una subida de las pensiones al nivel del IPC, como reclama el PSOE, da la impresión de que las arcas del Estado no soportarán tanto gasto.

Sin embargo algo deberá de ceder Rajoy a los pensionistas este mismo año y el venidero de 2019 si no quiere abrir otra brecha electoral contra el PP. De ahí que, aunque desde Moncloa se insistía ayer que Rajoy no haría en este debate anuncios novedosos, tampoco se puede descartar que Rajoy saque algún conejo de su chistera para apaciguar a los jubilados (con unas mejoras indirectas) que preparan su próximo desembarco en Madrid.

En este debate las posiciones de Podemos y PSOE son las más radicales a favor de los pensionistas exigiendo ambos un nuevo impuesto a los Bancos, mientras Cs se pone algo de perfil y propone recortes fiscales en el IRPF de los pensionistas como fórmula mágica para mejorar los ingresos de muchos de ellos.

Pero la solución a corto plazo sólo puede llegar del Gobierno del PP y sería muy extraño que Rajoy no aporte hoy nada nuevo, como la rebaja fiscal que propone Cs, salvo ofrecer más dinero al Pacto de Toledo pero sin precisar, porque si no hay nada nuevo este sábado las calles de Madrid repletas de pensionistas tronarán.