Barcelona MWC y ‘La cuarta plataforma’

La capacidad de autodestrucción en Cataluña del nacionalismo catalán no tiene límites. Ahora y después de haber perdido la Generalitat, bloqueado el Parlament y el Ayuntamiento de Barcelona están a punto de liquidar para siempre la presencia del Mobile World Congress en la ciudad condal gracias a los impresentables desplantes y desaires que desde las tres instituciones catalanas se han hecho al Rey Felipe VI (con manifestaciones e insultos ahí incluidos) a su llegada al MWC de 2018.

Una agresión política al Jefe del Estado que rompe las más elementales normas de la cortesía institucional en una democracia y que, en contra de lo que pretenden los alborotadores, refuerza el prestigio del Rey Felipe VI en Cataluña y toda España.

Un episodio que recuerda el incidente que en el País Vasco sufrió su padre el Rey Juan Carlos I durante su visita a la Casa de Juntas de Guernica el 4 de febrero de 1981 cuando los diputados y seguidores de Herri Batasuna interrumpieron con gritos el discurso del Rey quien siempre estuvo bajo el amparo del entonces lehendakari Carlos Garaicoechea.

No ofende quien quiere sino quien puede y el cobarde Puigdemont menos que nadie desde su república personal y fracasada, y no digamos ciertos personajes de la talla de Torrent o de Colau, porque al final todos ellos no han hecho otra cosa que hundir más de lo que estaba el fallido ‘procés’ dinamitando así cualquier vía de diálogo con el Estado.

Y lo han hecho delante de todo el mundo de la modernidad y la tecnología del Mobile World Congress 2018, cuando los medios se ocupaban de las últimas novedades del Sansung Galaxy 9, o cuando el Presidente de la Compañía Telefónica José María Álvarez Pallete presentaba su proyecto Aura, o plataforma virtual de plataformas que, en colaboración con Google y con Facebook, permitirá una interactividad asombrosa y con mando de voz en la relación de los clientes con su teleco y en la vida hogareña y familiar.

Es lo que Pallete ha llamado ‘La cuarta plataforma’ (que engloba a las redes, sistemas y servicios) en la modernización de su Compañía. Un título este de ‘La cuarta plataforma’ que utilizamos en referencia al MWC para subrayar la locura del soberanismo en su ruptura con España, Europa y el mundo de la modernidad y la tecnología. Porque todo apunta a que el MWC no volverá a Barcelona mientras dure la locura institucional.

Provocando una irreparable fractura que se suma al éxodo de sus patéticos dirigentes hacia la nada, en este mundo global y comunicado en el que ellos,  los nacionalistas secesionistas, han decidido aislarse y situarse al margen de la realidad, la democracia y la legalidad.