La rebelión de los pensionistas

La gran movilización en toda España de los pensionistas contra el Gobierno de Rajoy por el estancamiento y miserable subida anual del 0,25 % de sus pensiones no sólo ha sorprendido al Gobierno sino también al Parlamento -a cuyas puertas llegaron tras desbordar el cordón policial- y a los partidos de la Oposición.

Y no les falta un ápice de razón a los pensionistas muchos de los cuales han tenido que cargar con los tremendos daños sociales de la crisis de 2008, al perder sus hijos y nietos sus puestos de trabajo y en muchos casos también sus hogares.

Y esto ocurría y ocurre mientras el Gobierno salvaba bancos y autopistas, y regalaba una escandalosa amnistía fiscal al solo 10% de multa, a los que se han mofado de la Hacienda pública, y sin exigir a las poderosas empresas del Ibex y a la banca floreciente aportaciones al erario público por todas las ingentes ayudas recibidas.

Al tiempo que el gobierno debió flexibilizar los objetivos de la convergencia del déficit fiscal en la UE para que el ajuste español, que se hizo sobre el Estado del Bienestar y no sobre una profunda reforma administrativa, fuera menos doloroso y espaciado en el tiempo.

Ahora, en pleno desgobierno y con el Parlamento paralizado, los mayores de este país se han echado a la calle pidiendo justicia social. Y muy mal hizo la ministra Fátima Báñez en salir a la palestra a replicar a los pensionistas para decir que en últimos años sólo perdieron una décima de poder adquisitivo. Han perdido en sus casas y familias mucho más que eso y en no muy pocos casos hasta la esperanza de recuperar una vida digna como la que tuvieron antes del estallido de la crisis.

La crisis de las pensiones, que tiene vacía la hucha de la Seguridad Social, es otro fracaso político del Gobierno y de la Oposición que deberían ya de haber convocado los Pactos de Toledo para abordar esta situación. Lo que van a hacer ahora por la presión social.

Además la rebelión de los pensionistas, donde se encuentran muchos de los votantes del PP puede tener efectos electorales demoledores para el partido de Rajoy, el que no sólo no arregla las pensiones sino que además aparece inmerso todos los días en llamativos escándalos de corrupción.

De manera que mucho cuidado con la rebelión de los mayores porque va a ir a más en nuevas y más amplias manifestaciones. Y como todo esto ocurre en la víspera del año electoral de 2019, ahora vamos a ver al Gobierno y a la Oposición inventándose propuestas y ofertas al por mayor, cuando lo que urge es un pacto nacional y una mejora inmediata de esta prestación social para que los pensionistas la perciban de manera inminente cuando vayan a cobrar.

Y si aumenta el déficit, la deuda y no cumplimos con los objetivos de la UE pues qué le vamos a hacer, otro año será. Además ¿acaso no estamos creciendo a casi el 3%? Pues que se note en las pensiones para empezar.