Maniobra contra Puigdemont

Lo que nos faltaba el Tribunal Constitucional ha echado por tierra la reforma del ex ministro de Educación Ignacio Wert en lo relativo a la financiación de la enseñanza en castellano en Cataluña.

Y todo ello mientras el Gobierno de Rajoy, que nos había prometido que el castellano sería lengua vehicular en el territorio catalán, afirma una cosa un día y al siguiente la contraria con lo que demuestra que este debate parece impostado y solo busca presionar a los partidos soberanistas para que no le ofrezcan la investidura a Puigdemont.

Y puede que por ello la fiscalía no haya pedido la prisión preventiva para Rovira, Pascual o Más, que se han ido de rositas a su paso por el Tribunal Supremo. La Corte a la que la dirigente de la CUP Anna Gabriel decidió no visitar a pesar de que estaba  convocada para hoy, porque la dirigente anticapitalista -temerosa de entrar en prisión- ha preferido refugiarse en Suiza como Puigdemont en Bélgica.

Al final ERC, parte del PDeCAT y el Gobierno de Rajoy quieren que pronto haya gobierno en Cataluña pero que se arrincone a Puigdemont. Y por eso no hubo más prisiones preventivas en el Supremo ni tampoco parece que se la iban a pedir a Gabriel, como no se la pidieron a su compañera Boya.

Pero la Gabriel estaba asustada y se fugó a Suiza a ver si hace carrera en los medios internacionales lo que no le será fácil porque su posición no interesa a nadie ni dentro ni fuera de España.

En todo caso el problema Puigdemont continúa porque cuando parecía que estaba entregado y que desistía de la investidura telemática, como confesó a su ex consejero Comín, ahora vuelve a dar la lata e incluso pretende que lo invistan a él de presidente, siendo prófugo, para luego renunciar y cederle el cargo al preso Jordi Sánchez que está en prisión.

O sea, otro disparate del loco de Waterloo que tiene bloqueada la política catalana a la que Rajoy quiso espolear paseando el fantasma de la reforma de la enseñanza en castellano, a la que el TC le acaba de echar un jarro de agua helada para complicar la situación más de lo que ya lo está.