Condena a España por ‘trato inhumano’

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España por ‘maltrato degradante’ durante su detención, a los etarras Sarasola y Portu, los autores del atentado con bomba de la terminal T-4 de Barajas en diciembre de 2006 el que murieron dos ciudadanos de Ecuador y decenas de personas resultaron heridas.

Dos etarras, Sarasola y Portu, a los que el Estado español, según la sentencia de Estrasburgo deberá de indemnizar con 20.000 y 30.000 euros respectivamente porque cuando fueron detenidos en enero de 2008 -siendo presidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero y ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba- miembros de la Guardia Civil los maltrataron lo que les produjo lesiones graves tal y como luego se informó en los respectivos partes médicos.

La Audiencia Provincial de Guipúzcoa condenó a dichos guardias civiles por esos malos tratos, pero luego fueron absueltos por el Tribunal Supremo, al que le acaba de enmendar su sentencia la Corte de Estrasburgo aludiendo a los ‘malos y degradantes tratos’ aunque no admitiendo el término de ‘torturas’ como reclamaban los etarras.

Dos asesinos despiadados y miembros de ETA como lo eran Sarasola y Portu, actualmente en prisión y por mucho tiempo, que no merecen la menor consideración. Aunque está claro que España es un Estado de Derecho y ello impide los malos tratos que fueron ciertos y que ahora nos han traído esta lamentable condena a España.

Lo que daña la imagen de nuestro país cuando estamos sufriendo el desprestigio del desafío catalán y cuando la corrupción inunda la política española, lo que empeora nuestra credibilidad democrática en Europa y en el resto del mundo.

Y lo que afecta en lo de los etarras al que fue último Gobierno del PSOE con Zapatero. En la crisis catalana al Gobierno del PP con Rajoy. Y en la corrupción a los dos partidos si nos atenemos al juicio de los ERE del PSOE en Sevilla y a los casos de corrupción del PP en Valencia y Madrid.

Este caso de los citados malos tratos es sin duda un hecho aislado y España no es el único país de la UE que ha sufrido una condena así. Pero lo ocurrido es lamentable y llega en un momento muy malo para nuestra nación que bastantes problemas tiene de todo orden como para encima recibir el castigo político y moral del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ahora nos acaba de condenar.