El Rey pasó ‘de puntillas’ sobre Cataluña

La enorme decepción que el resultado de las elecciones del 21-D en Cataluña ha causado en el Gobierno de Rajoy (con el batacazo añadido del PP y el escaso resultado del PSOE) y el conjunto de las instituciones del Estado se ha visto reflejado en el mensaje de Nochebuena del Rey Felipe VI en el que el monarca pasó ‘de puntillas’ sobre el problema catalán haciendo un llamamiento al mutuo respeto y a la mejora de la convivencia entre los catalanes.

Ninguna alusión o advertencia sobre el orden constitucional y el imperio de la Ley, como las que el monarca hizo el 3 de octubre, o a los valores democráticos y al final de las muchas agresiones y nuevos desafíos como los que grupos secesionistas practican en Cataluña.

Por lo que se puede decir que el Rey no ha rectificado su discurso de octubre, como lo pedía el prófugo Puigdemont, pero tampoco quiso remachar en el clavo como se esperaba para recordar la firmeza del Estado y de la Justicia en caso de que la nueva mayoría parlamentaria secesionista regrese por el camino de la rebelión.

Por lo demás, optimismo sobre la recuperación económica y del empleo. Nada sobre el Brexit decisivo en la UE o sobre las crisis internacionales de Oriente Próximo, Corea del Norte o la de Venezuela, una advertencia sobre el terrorismo yihadista y en España alusión a la violencia de genero. Y por supuesto ninguna palabra sobre la pretendida por algunos reforma urgente de la Constitución (lo que si hay que reformar es la Ley Electoral y el Código Penal) aunque sí hubo críticas a la corrupción política.

El Rey, vestido de gris y con corbata celeste al anochecer, pronunció un discurso un tanto gris y con poco contenido y sin entrar a fondo en la crisis política del tema catalán. Ya sabemos que el monarca no puede pedirle a Rajoy que medite sobre su retirada o sobre un adelanto electoral, ni tampoco felicitar a Arrimadas y a C’S por su gran triunfo electoral, pero el Rey estuvo demasiado  y prudente aún a sabiendas que los españoles esperaban de él mucho más.