Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Arrimadas ganó el debate

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El primer debate electoral sobre los comicios catalanes (celebrado en TVE) dejó muy claro y en evidencia que el diálogo entre los españolistas y los independentistas es imposible y que no hay resquicio para el entendimiento a partir del día 22 de diciembre.

Un debate que ganó Arrimadas como la candidata de C’s porque logró  presentarse, e hizo bien, como la abanderada y protagonista del cambio político que ahora necesita Cataluña, mientras el resto de candidatos se enzarzaban en discusiones inútiles manteniendo cada uno sus conocidas e irreductibles posiciones.

Ni siquiera entre partidos como ERC y PSC, que han gobernado juntos en Cataluña bajo el liderazgo de Maragall o Montilla, nadie puede imaginar al día de hoy un posible acuerdo porque la Esquerra continúa empeñada en reactivar el proceso independentista como lo afirmó el bronco Torrent en el debate sin decir una sola verdad.

De manera que el sueño de Pablo Iglesias (y de Jaume Roures) de lograr un gobierno progresista después del 21-D con ERC, Podemos, PSC y CUP no parece viable, salvo que Iceta se vuelva loco y rompa se relación con Pedro Sánchez y con el PSOE.

Ayer mismo quedó clara la distancia insalvable entre ERC y el PSC, o entre la CUP y Podemos (o En Comú-Podem), una lista esta última que encabeza Domènech que estuvo perdido en el debate, al servicio de la independencia  y especialmente de ERC, lo que tendrá malas consecuencias para Podemos en el resto de España.

El debate fue un inútil ‘diálogo de sordos’ entre las ‘dos cataluñas’. La que sigue empeñada en la independencia y en arruinar del todo este país, y la que busca el regreso a la legalidad. Y falta ver ver qué deciden los catalanes en las urnas porque los políticos que les representan se muestran incapaces de abrir un campo de diálogo y de normalidad.

Iceta jugó al buenísimo y a presentarse como el puente para ese diálogo a partir del día 22, recordando que el proceso había fracasado y no estuvo nada mal hablando de reconciliación. Pero fue Arrimadas, en nombre de C’s, la que denunció el proceso y pidió el cambio hacia un tiempo nuevo para recuperar la convivencia ciudadana, así como la economía y luchar contra el paro y la corrupción.

Turull no salió del lamento de sus pretendidos presos políticos y dijo que el 21-D hay que escoger entre Rajoy y Puigdemont. Albiól habló mucho del paro y de la crisis económica pero se equivocó con las pensiones. Riera de la CUP parecía un extraterrestre. Torrent desde ERC afirmó que en las elecciones se decide entre el 155 y el proceso. Domènech no tuvo discurso y Arrimadas se presentó como la abanderada del cambio y la alternativa al proceso, pidió una masiva participación electoral y presentó un programa para recuperar la convivencia y la situación económica y social.

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