Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

El final del ‘proceso’ o del Tribunal Supremo

Llarena

Mientras la Justicia no se convierta en el valladar implacable e insalvable para los delincuentes del golpismo catalán -y de quienes los ha ayudado o financiado- la crisis institucional de España que se inició en Cataluña y la vulneración del orden constitucional denunciado por el Jefe del Estado, el Rey Felipe VI, continuarán.

Y lo que es peor arrastrando en su vorágine destructiva la credibilidad de la Justicia, incluido el Tribunal Supremo que se sumaría al serio deterioro que ya ha sufrido el Tribunal Constitucional al mostrarse incapaz de suspender, como debió, en sus cargos públicos a Forcadell, Puigdemont, Junqueras y al resto del govern cuando a primeros de septiembre todos desobedecieron sus decisiones y violentaron el Estatuto y la Constitución.

Algo parecido puede ocurrir hoy en el Tribunal Supremo si salen de la cárcel Junqueras y quienes le han imitado el pasado viernes en su mofa ante el magistrado Llarena con burlescas manifestaciones sobre el artículo 155 de la Constitución y sobre la legalidad vigente. Un Junqueras que, este mismo fin de semana, ha vuelto a despreciar la legalidad española para pedir que la UE vigile las elecciones del 21-D.

Si estos golpistas salen de la cárcel en semejantes circunstancias habrá que concluir que el magistrado Llarena -vía magistrado Marchena, el amigo del ministro Catalá- ha escuchado los cantos de la sirena Soraya o los lamentos del Gobierno desde donde Rajoy, disfrazado de sastrecillo valiente, acaba de proclamar el final del procedo secesionista catalán como si ello fuera la obra maestra de su poderío presidencial.

Sabemos -casos recientes hay como el proceso Nóos- que, en España, la Justicia no es igual para todos. Sobre todo cuando se enfrenta a poderosos protagonistas. Pero nunca imaginamos que la Justicia podría flaquear frente a quienes se rebelan de manera premeditada -de ‘organización criminal’ calificó la juez Lamela la trama del golpe- contra el orden constitucional violando la legalidad, la Constitución y el Estatuto catalán, para romper la unidad de España y todos ellos como autores de los delitos de rebelión, sedición, malversación, prevaricación y desobediencia.

Y si después de todo esto, de la fuga de Puigdemont y medio govern, y de las movilizaciones continuas de sus colaboradores para continuar con el golpe de Estado, Junqueras, Romeva y otros pájaros golpistas ¿van a salir de la cárcel, así como así, por decir de mendaz manera que acatan el 155?

Aquí no estamos hablando de un hurto o una corrupción pública. Aquí está en juego el orden constitucional y el prestigio del Tribunal Supremo, pase lo que pase en las elecciones del 21-D y en los tribunales de Bélgica con ese prófugo de Puigdemont.

Y si alguien está haciendo cálculos políticos desde la cúpula del Gobierno y maniobras oscuras para soltar a Junqueras se va a equivocar. Y más grave sería que el magistrado Llarena se prestará a algún manejo político porque de ser eso cierto y probarse habría incurrido en un delito de prevaricación.

De manera que atentos al Tribunal Supremo porque hoy Llarena dictará su suprema decisión.

Sobre el autor de esta publicación