‘Suelta de presos’ para favorecer a ERC y la extradición de Puigdemont

El magistrado Llarena del Tribunal Supremo acordará hoy la excarcelación de Junqueras, los ‘Jordis’ y otros siete ex consejeros del Govern una vez que acepten declarar ante él y acaten el artículo 155 de la Constitución. Lo que previsiblemente harán todos los encarcelados para obtener la libertad condicional con fianza y poder regresar a Barcelona donde se incorporarán a la campaña electoral de los comicios del 21-D.

Con esta previsible decisión judicial, inducida por el Gobierno, el Ejecutivo de Rajoy pretende obtener cuatro ventajas políticas en Cataluña de cara al 21-D.

-La primera de ellas será enviar al Tribunal belga -que la próxima semana debe decidir sobre la extradición de Puigdemont (y cuatro ex consejeros) a España- la noticia de que en España no hay ‘presos políticos’ -que en realidad son presuntos delincuentes- en la cárcel, y que si los encausados colaboran con la Justicia y acatan la legalidad estarán en libertad, al menos hasta que se celebre el juicio oral.

-La segunda consecuencia qué espera el Gobierno de la ‘suelta de presos’ es rebajar la tensión política en Cataluña y mejorar con ello las expectativas electorales del PP que son bastante malas.

-Asimismo, el Ejecutivo desea que Junqueras entre en campaña electoral y frene con ello la presunta recuperación de la lista de Puigdemont, porque si ERC y el PDeCAT obtienen un resultado parecido o igualado podría ser que Arrimadas y C’s ganaran las elecciones del 21-D. Y esa victoria, que sería buena para Cataluña y para España, le pondría -a nivel nacional- los pelos de punta al PSOE y al PP.

-Pero si Junqueras logra que ERC gane las elecciones la fractura entre los secesionistas se confirmará. Porque Puigdemont reclamará entonces la presidencia de la Generalitat, aunque su lista quede postergada al tercer o cuarto lugar, frente al legítimo deseo de Junqueras -en caso de victoria de ERC- de presidir la Generalitat buscando un gobierno de izquierdas con el PSC, Podemos y la CUP, si suman entre ellos los escaños suficientes.

Naturalmente estos son los cálculos que se hacen en La Moncloa al día de hoy y si la prevista ‘suelta de presos’ discurre sin incidentes inesperados.

Pero todavía pueden pasar muchas cosas de aquí al 21-D y entre ellas el regreso, por las buenas o las malas, de Puigdemont que entraría de cabeza en prisión y sin visos de solución por su condición de prófugo.

Y también habría novedades si el PSC sigue, como hasta ahora, desvelando su semi oculto programa electoral que, a medida que se va conociendo, se parece más al de ERC: perdón de la deuda catalana, Hacienda propia, salida de presos y al fondo de todo ello el referéndum pactado.

Aunque el que se lleva la palma, por culpa de su apoyo declarado a los independentistas, es Pablo Iglesias que acaba de anunciar un recurso de inconstitucionalidad por la aplicación del artículo 155. Lo que es solo un gesto que no prosperará por la sencilla razón de que dicho artículo está en la Constitución.

Otro error -u ocurrencia- de Pablo Iglesias que le causará problemas tanto en Barcelona como en Madrid y especialmente dentro de su propio partido donde su liderazgo empieza a palidecer. Lo que empeorará si en Cataluña, como anuncian las encuestas, su alianza con Colau le sale mal.