Los arrepentidos del 155

Junqueras, Rull y Turull están cantando con disimulo glorias al artículo155 de la Constitución, para que les dejen ‘escapar’ de la prisión preventiva y puedan seguir colaborando con el prófugo Puigdemont de acuerdo con el pacto que hicieron de mantener activo lo que llaman el ‘gobierno legítimo’ catalán mitad ‘en el exilio’, mitad ‘en el interior’.

Lo que constituye la continuación de su rebelión y de su delito aunque digan que su participación en las elecciones es la prueba del acatamiento del 155, lo que constituye otra falsedad. Van a las elecciones porque les conviene, y por nada más.

Y mal haría la Audiencia Nacional y la Fiscalía de trasladar el caso de estos golpistas encarcelados para que el magistrado Llarena del Supremo, al que le tomó el pelo Forcadell (se fue del Tribunal Supremo compungida y ya está en las lista de ERC) facilite su liberación por supuesto encargo del Gobierno que al parecer continúa pensando que lo mejor, para reconducir la crisis de Cataluña es hacer regalos y concesiones a los golpistas.

Solo el imperio de la Ley y la autoridad del Estado permitirá doblegar a estos   Golpistas que lejos de admitir sus fracasos, como ahora el de la Agencia Europea del Medicamento, siguen insultando y culpando a España de todos los males y desastres que ellos han provocado en Cataluña.

Ahí tienen a Marta Rovira acusando al Gobierno de España de amenazar con muertos en las calles y al prófugo Puigdemont insultando a España y a la UE mientras se pasea alegremente por Bélgica con su DNI español (en la UE no se necesita pasaporte). Y cómodamente instalado con sus cuatro consejeros gracias a grandes sumas secretas de dinero que habían sacado de Cataluña y con las que podrían mantener a nuevos prófugos como los Junqueras, Rull y Turull en caso de que pudieran y decidieran escapar.

Los recursos presentados en la Audiencia Nacional por los abogados de Junqueras y del resto de encarcelados son un tanto infantiles y en ellos falta algo fundamental: que Forcadell si declaró y confesó su participación en la declaración de independencia -que Junqueras confirmó en el NYT-, mientras que todos los encarcelados se siguen negando a declarar ante el fiscal y la juez sobre la rebelión, la sedición y el resto de los delitos que se les imputa.

De manera que al día de hoy no se ven datos nuevos que justifiquen el fin de la prisión preventiva y menos aún se puede considerar como argumento la petición de Junqueras de querer participar en la campaña electoral, lo que parece el colmo de su desparpajo para eludir la Justicia.

Y que se cuiden el PSOE y el PSC de su tendencia a dar regalos a todos los secesionistas (para eso quiere Sánchez la reforma constitucional) porque los que ya han ensayado una declaración de independencia nunca aceptarán un sucedáneo ni nada de inferior categoría o trascendencia. Porque su discurso político es solo el de la independencia frente a ‘la España opresora’ y de ese como de burro no se van a bajar mejor que sigan donde están.

A fin de cuentas todos ellos viven en la mentira permanente, desvergüenza política y constante rebelión frente a la democracia y la legalidad, negando incluso la palmaria realidad. Y lo único que los acerca a la verdad es su claro horizonte penal, del que pretenden escapar.