Puigdemont mete en prisión a sus Consejeros

Ya está bien y ya era hora. El ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras (el que ha arruinado Cataluña) y ocho de los ex consejeros del gobierno ya disuelto de Carles Puigdemont han entrado en prisión como presuntos autores de los delitos de rebelión, sedición y malversación.

Es decir como autores del golpe de Estado catalán que ahora llega a su fin, aunque el ex presidente Puigdemont sigue huido de la Justicia en compañía de otros cuatro ex consejeros, mientras sus compañeros entran en prisión.

La jueza Carmen Lamela de la Audiencia Nacional dictó ayer un auto de prisión provisional sin fianza para el ex vicepresidente Junqueras y ocho de los ex consejeros (el del ex consejero Vila con prisión eludible previo pago de 50.000 € de fianza) del anterior gobierno de Puigdemont.

El que con su fuga de la Justicia, en compañía de otros cuatro de sus ex consejeros, ha dejado en evidencia el riesgo de fuga de los que entran en prisión, cómo lo recuerda la juez en su auto, y por lo tanto colaboró de manera expresa en la decisión judicial que incluye la entrada en la cárcel de sus compañeros del cesado govern.

Asimismo, la negativa de estos ex consejeros a declarar ante la Juez y de responder a las preguntas del fiscal, y su empeño en proclamarse como miembros del gobierno de la Generalitat que fue disuelto y cesado por el presidente Rajoy en virtud del artículo 155, constituyen unos agravantes añadidos al riesgo de fuga por la continuidad del delito de sedición que ello incluye.

La gran culpa de todo ello la tiene en primer lugar el cúmulo de delitos cometidos por el ex gobierno de Puigdemont violando la legalidad, el Estatuto y la Constitución al tiempo que se desobedecían las órdenes y las advertencias del Tribunal Constitucional, con el objetivo premeditado y preparado de declarar la independencia de Cataluña, como ocurrió en el Parlament días atrás y lo han reconocido Junqueras y Puigdemont.

Pero a todo esto se añadió la cobardía de Puigdemont (y de los cuatro ex consejeros que le acompañan en la fuga) convirtiéndose en un prófugo de la Justicia, lo que ha empeorado su situación procesal y también la de los encarcelados porque esa escapada constituye una prueba flagrante del riesgo de fuga, además de un hecho incontestable de manifiesta cobardía.

Asimismo, declaraciones de Puigdemont y Junqueras insistiendo que siguen al frente del gobierno catalán –que está cesado- constituyen un nuevo delito de ‘usurpación de funciones’ y continuidad en todos los delitos que les han sido imputados, entre los que se encuentran los de: sedición, malversación, prevaricación, desobediencia y usurpación de funciones públicas.

¿Qué hará Puigdemont a partir de ahora? Solo tiene dos salidas: regresar a España y presentarse ante la Audiencia Nacional asumiendo él mismo toda la responsabilidad del golpe de Estado; o permanecer como prófugo de la Justicia a la espera de la euroorden de detención y la de sus ex consejeros que serían traídos a España, conducidos a la Audiencia Nacional y luego a prisión preventiva sin remisión.

‘Dura les sed lex’, la máxima de la Justicia se cumple y ya está bien de tanta chulería provinciana, de infames ataques y daños a España en general y a Cataluña en particular por parte de esta banda de delincuentes golpistas que se creían inmunes a la Ley.

Y si alguien piensa que la entrada en prisión de los jefes de la banda de los golpistas tendrá efectos negativos el 21-D para los votantes demócratas y españolistas se van a equivocar. Lo que habría desmovilizado a los votantes españolistas habría sido lo contrario: que los golpistas hubieran quedado en libertad.