Hay que ocupar y registrar la Generalitat

Gran movilización en Barcelona en defensa de la unidad de España y por el regreso a la legalidad tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Las aguas revueltas de la confusa declaración de la independencia regresan a sus cauces pero todavía queda mucho camino por recorrer y este lunes vamos a vivir momentos de tensión.

Porque el ex gobierno de Puigdemont y sus altos cargos de la Generalitat tienen que acatar sus ceses y algunos de ellos ya han anunciado que no lo harán, lo que puede acarrear conflictos pero todo apunta a que los rebeldes, por las buenas o por imperativo legal, al final se someterán.

Los rebeldes no tienen escapada posible y lo saben, como sabían que la independencia era imposible pero quisieron llegar hasta en final de un túnel sin salida que inútilmente intentaron perforar por la puerta lateral de una negociación. Lo que era de todo punto inaceptable y lo que los golpistas intentaron lograr con la ayuda de cómplices disfrazados de intermediarios dialogantes que en realidad eran colaboradores camuflados de la secesión.

Ahora toca controlar el gobierno de la Generalitat para preparar sin demora las elecciones autonómicas del 21 de diciembre con todas las garantías de transparencia democrática. Y toca también abrir una investigación a fondo sobre lo ocurrido en la Generalitat y en sus distintas consejerías, agencias y empresas públicas en relación con el proceso ilegal de independencia y el ilegal referéndum del 1-O.

Porque todavía faltan muchas cosas y presuntas actuaciones delictivas por conocer y documentar y hora es que los servicios de información del Estado accedan a las bases de datos y documentos -aunque muchos habrán sido destruidos- para aportar esos informes que eran muy secretos a la fiscalía del Estado y a los jueces que, a partir de ahora, deberán investigar y juzgar el fallido golpe de Estado catalán.

Y de manera especial su financiación con dinero público lo que hará crecer el delito de malversación. De la misma manera que habrá que conocer los nombres de personas, empresas y organismos que han colaborado con la financiación y puesta en marcha del golpe de Estado. Todo eso que el CNI no fue capaz de detectar en su día puede estar ahora al alcance tanto de la administración central del Estado como del poder judicial.

Pero antes de entrar a fondo en la investigación habrá que ocupar todas las instancias de la Generalitat y colocar en sus puestos claves y de confianza a personas preparadas y leales al Gobierno de España y la Constitución lo que no será nada fácil. Y para ello hace falta que hoy Puigdemont, Junqueras y el resto del Govern abandonen los despachos oficiales o sean desalojados por los Mossos que parece que han acatado la legalidad. Y lo mismo deben hacer el resto de funcionarios públicos rebeldes si no quieren enfrentarse a la suspensión y expulsión de sus empleos por falta grave de desobediencia y no respeto a la  Constitución.

Quedan por delante días de mucha tensión e inquietud. Y de mucho cuidado y vigilancia para no caer en la trampa de enfrentamiento civil con víctimas que muchos están buscando para volver a enfangar la situación y justificar un golpe de Estado que ha resultado ser una gran chapuza que nunca podía prosperar.