Puigdemont y Junqueras quieren destrozar Cataluña

Todo apunta a que el presidente Puigdemont está decidido a declarar la independencia de Cataluña el próximo viernes en el Parlament. Y lo hará no en defensa de los intereses generales de todos los catalanes y del prestigio y la buena marcha del país sino para atender la demanda de una parte no mayoritaria de catalanes a los que han manipulado y engañado con falsas promesas que nunca se cumplirán y con flagrantes mentiras que ahora salen a flote como ocurre con el éxodo masivo de empresas, lo que ellos dijeron que nunca iba a pasar.

Con el salto al vacío de la independencia Puigdemont y sus colaboradores entrarán de lleno en el delito de sedición y tendrán que comparecer ante los tribunales, serán desalojados de las instituciones catalanas empezando por la Generalitat, se abrirá un tiempo de tensión política y social con el Estado, empeorará la situación económica y social, y no tendrán apoyo europeo ni internacional. Y además perderán el control del Parlament, de los Mossos y TV3. Y para colmo Puigdemont acabará destruyendo su partido, el PDeCAT.

Y sobre todo su pretendida República independiente no durará ni 24 horas porque será suspendida de inmediato por el TC y el sábado por la mañana el Gobierno destituirá a Puigdemont, Junqueras, todo el Govern, y asumirá el control del Parlament.

Y estas decisiones del Gobierno de España no son una opción sino una irrenunciable decisión del presidente Rajoy, quien tiene la obligación de restaurar la legalidad y el orden constitucional aplicando sin más demora el artículo 155 de la Constitución. Incluso en caso de que Puigdemont en el último minuto decida no declarar la independencia y convocar elecciones anticipadas.

Por la sencilla razón de que Puigdemont y sus compañeros golpistas no pueden convocar elecciones y seguir impunemente en la Generalitat después de los delitos ya cometidos y mientras no deroguen las leyes (ya suspendidas por el TC) de Referéndum y Transitoriedad. Por ello parece asombroso y preocupante que Pedro Sánchez y el PSOE estén a favor de ese adelanto electoral como sustitutivo de la aplicación del artículo 155.

Lo que rechazan muchos dirigentes del PSOE (Susana Díaz incluida), Albert Rivera desde C’s y por supuesto el PP y Rajoy quien ha confirmado que el 155 es imparable, y que las elecciones catalanas se deben celebrar desde dentro de la legalidad y con verdadero control democrático.

De manera que si Puigdemont hace una finta electoral de última hora que se cuide Sánchez de no disparatar porque España entera está a favor del 155 y eso ya no se puede parar. Y si tiene dudas que mire lo que está pasando en Podemos donde Carolina Bescansa le ha leído la cartilla a Pablo Iglesias.

El que ha empezado a rectificar y a decir que Puigdemont no puede declarar la independencia, porque la militancia y votantes de Podemos no soportan que Iglesias se haya colocado del lado de Puigdemont. Este asombroso y siniestro personaje ajeno a la realidad y la legalidad al que le quedan pocas horas para desaparecer de la vida pública dejando tras de sí un país hecho polvo y difícil de recuperar.