Puigdemont negó siete veces la independencia

Desde que acabó el fraudulento referéndum del 1-O el pasado día 10 el Puigdemont no se ha atrevido a declarar la independencia de Cataluña ni a proponérselo al Parlament y ya han pasado 23 días en los que lo único que ha conseguido el político catalán ha sido: certificar su soledad en Europa; hundir la economía catalana; destrozar el PDeCAT e invitar al Gobierno de España a aplicar el artículo 155 de la Constitución.

El que está en marcha y el próximo sábado conducirá a la destitución de Puigdemont, su Govern, así como al control por el Gobierno de España del Parlament, los Mossos y TV3, camino de unas elecciones catalanas que Puigdemont sigue rechazando.

Según su propia (y suspendida por el TC) Ley de Transitoriedad, Puigdemont debió declarar el pasado día 3 la independencia de Cataluña refrendada por el voto mayoritario del Parlament. Pero no quiso y en su lugar el pasado día 10 hizo una confusa y averiada declaración de independencia que tampoco la votó el Parlament.

Su tercera oportunidad para anunciar la independencia la tuvo cuando recibió el requerimiento del Gobierno para que el día 16 se pronunciara al respecto, pero Puigdemont volvió a huir, e hizo lo mismo el día 19 ante el segundo requerimiento de Rajoy perdiendo, con ello, su quinta oportunidad.

Pero todavía se esperaba de Puigdemont que reaccionara tras el ingreso en prisión de los ‘Jordis’ con la declaración de la independencia pero, por sexta vez, escurrió el bulto y desapareció. Y cuando el Gobierno de Rajoy acordó aplicar el artículo 155 de la Constitución, Puigdemont perdió la  séptima y su mejor oportunidad y ni siquiera mencionó la independencia de Cataluña en una solemne y penosa declaración en la que anunció un debate político en el Parlament.

Y lo más asombroso de Puigdemont es que no le dice nada sus seguidores secesionistas a los que tiene en vilo, paseando por las calles de Barcelona y haciendo sonar sus cacerolas al anochecer. Los que como borreguitos obedientes (ahí incluida la ‘fiera’ CUP) miran al balcón vacío de la Generalitat temerosos de que un día de estos en vez de Puigdemont se aparezca Rajoy.

Ahora se dice que este viernes, y en coincidencia con el pleno del Senado que aprobará la puesta en marcha del artículo 155 de la Constitución para el control de la Generalitat, Puigdemont por fin declarara en el Parlament y con la votación a favor de su mayoría la independencia de Cataluña unas horas antes de que lo destituya el sábado Rajoy.

Es decir a la octava vez va la vencida y porque no tiene más remedio. Y en esa ocasión puede que Puigdemont disuelva la Cámara catalana y anuncie su dimisión para no ser destituido y evitar las consecuencias legales de su rebelión.

Bueno este puede ser el último capítulo del famoso ‘procés’ con el que este personaje se despedirá de Cataluña sin que la independencia prospere, con el país partido por la mitad, la economía hundida, intervenida la Generalitat, sin apoyo internacional para los secesionistas y con su partido el PDeCAT, el que fuera durante muchos años el más votado de Cataluña hecho trizas y marcado por la corrupción.

Así lo anuncia hoy una encuesta electoral de El Periódico de Cataluña en la que el PDeCAT aparece en cuarto lugar por detrás de ERC, C’s y PSC y con solo 18 escaños frente a los 60 que obtuvieron en 2010, lo que les supone la pérdida del ¡70 %! del electorado que tenía CiU.

Ese será el último capítulo de la herencia de Puigdemont y de su padrino y coautor del desastre catalán Artur Mas quien también tiene en todo esto una gran responsabilidad.