Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Las elecciones catalanas y cárcel para golpistas

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Mientras la situación económica y social de Cataluña empeora a marchas forzadas como lo reconoce Ada Colau desde Barcelona, en la Generalitat imperan la confusión y la falta de unidad entre los partidos secesionistas que creen haber ganado algo de tiempo con la ‘no respuesta’ de Puigdemont al requerimiento de Rajoy. Aunque ya veremos si el ingreso en prisión de los máximos responsables de la ANC y Omnium, Sánchez y Cuixart pone en marcha la declaración de independencia en el Parlamento catalán.

Mientras tanto el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha dado un nuevo plazo a Puigdemont -hasta el jueves 19- para que rectifique y responda con claridad a sus requerimientos pero si no lo hace y si no llega una respuesta clara y contraria a la declaración de independencia de Cataluña el Gobierno aplicará el artículo 155 de la Constitución.

Medida de la que aún se desconoce el verdadero alcance que puede tener, aunque se está insinuando desde la Moncloa y el PSOE que sólo será para ocupar el Gobierno de la Generalitat y convocar elecciones autonómicas.

Una convocatoria que será con carácter ‘constituyente’ si previamente el Parlament declara la independencia catalana y las provoca Puigdemont, o plebiscitaria si no hay tal declaración de independencia y Puigdemont, ante una fractura del bloque secesionista por el lado de la CUP, decide abrir la puerta electoral.

Que es en suma lo que preferiría Rajoy a quien le da pavor aplicar el artículo 155, lo que tampoco le gusta a Sánchez ni al PSC-PSOE. También Rivera desde C’s se conformaría con los comicios catalanes, pero esa opción con la que el PDeCAT podría curar parte de sus heridas internas está en manos de Puigdemont.

Pero este personaje, que ya hizo un daño incalculable a Cataluña, hace tiempo que no piensa en el interés general de ciudadanos sino en cómo saldrá él de esta porfía aunque ya parece claro que saldrá bastante mal.

De momento todos ganan tiempo pero entre los seguidores de a pie del bando independentista crece el nerviosismo por las dudas de Puigdemont al que también le queda la opción del ‘suicidio político’ dimitiendo después de disolver el Parlament sin haber proclamado la independencia. Lo que sería la mejor solución para Cataluña.

Aunque estas variantes sobre la salida de la crisis catalana en el corto plazo no solucionan el problema catalán ni garantizan la restauración del orden constitucional como lo exigió al Gobierno el Rey Felipe VI. Pero Rajoy sigue huyendo de sus responsabilidades constitucionales y trata de evitar el 155 entre otras cosas porque no sabe cómo y con qué medios podrá gestionar la Generalitat porque da la impresión que su gobierno no tiene claro qué es lo que hay que hacer.

Aunque si la salida momentánea a la crisis son las elecciones catalanas hay que subrayar que no es lo mismo que dichas elecciones las prepare y las controle Puigdemont que Rajoy. De ahí el empeño del PDeCAT para que esos comicios los lleven acabo los actuales consejeros de la Generalitat con o sin declaración previa de la independencia.

Al fondo de todo ello quedan las responsabilidades penales de los golpistas que ya veremos cómo y cuándo se van a sustanciar. De momento Trapero ha salido en libertad y sin su pasaporte de la Audiencia Nacional, a pesar que la fiscalía solicitó a la juez prisión incondicional. Sin embargo la juez Carmen Lamela ha decretado prisión incondicional a los presidentes de la ANC y Omnium, Sánchez y Cuixart, ambos imputados por el delito de sedición.

Una decisión de la juez que estalló en el núcleo duro del golpe de Estado catalán donde Sánchez, Cuixart, Junqueras y Puigdemont han ocupado en los últimos años el mando absoluto del proceso catalán. El que está a punto de tocar fondo porque el encarcelamiento de sus compañeros del golpe de Estado le obligará a Puigdemont a pronunciarse, sin más demoras, sobre la independencia y puede que sin esperar a la fecha tope del día 19 impuesta por Rajoy.

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