Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Puigdemont, entre el golpe y la traición

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El presunto dilema al que se enfrenta Puigdemont no lo es tanto si actúa como presidente de todos los catalanes y si a la pregunta ‘oficial’ de si ha proclamado o n la independencia de Cataluña le añade una cuestión previa: ¿que es lo mejor porque Cataluña? Y también si, mirando hacia delante, Puigdemont se auto interroga de la siguiente manera: ¿el Estado español consentirá la independencia y luego será reconocida en la UE o por algún país del mundo?

A esta última cuestión ya le ha respondido Artur Más diciendo que nadie reconocerá la independencia de Cataluña. En cuanto al Estado, Rajoy ya le ha dicho por escrito que no en el requerimiento que no consentirá por nada del mundo la independencia y que está prevista, por vía del artículo 155, la suspensión de la autonomía catalana.

Lo grave sobre la cuestión de fondo de ‘¿que es lo mejor para Cataluña?’ Es que Puigdemont no puede responder porque l nunca ha sido el Presidente de todos los catalanes sino solamente del bando secesionista que no es el mayoritario. Y además viene de violentar el Estatut, el reglamento del Parlament, la legalidad y la Constitución. Lo que son hechos contrastados que colocan a Puigdemont en el golpismo y la delincuencia.

De un personaje con semejante historial y mentiroso, como lo demuestran la marcha de Cataluña de bancos y cientos de empresas -que él y Junqueras dijeron que nunca ocurriría-, no su puede esperar una respuesta digna de un hombre de Estado ante la encrucijada histórica en la que está Cataluña sino la marrullería y una actitud cobarde porque Puigdemont no se atrevió, el día 10 en el Parlament a votar y proclamar solemnemente la República catalana.

A Puigdemont lo quedan unas horas, antes de que lleguen a las manos sus aliados secesionistas que están enfrentados entre sí e incluso dentro de sus proponías organizaciones. Y en ese tiempo debe de escoger entre un sí o un no a la independencia. O dicho de otra manera entre: culminar el golpe de Estado y enfrentarse a los Tribunales de Justicia; o dar marcha atrás y poner fin al bloque separatista desde donde le llamarán traidor.

Es un dilema infernal pero él se lo ha buscado y no debería de esperar al lunes para despejarlo sino que eso lo debería hacer este domingo ante el conjunto del pueblo catalán. Proclamando la independencia o anunciando su dimisión y elecciones anticipadas en Cataluña como única solución.

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