Al Gobierno le quedan 48 horas

Mal le salió al Gobierno su asistencia a la Junta de Seguridad convocada por Puigdemont porque de ella se desprende que los Mossos no acatarán la orden de la juez Armas del TSJC de impedir la votación ‘en los colegios electorales donde se presenten problemas de orden público’ el 1-O, que será en casi todos ellos, tal como lo ha declarado el consejero catalán Forn frente al Secretario de Estado de Interior, Nieto, que se ha limitado a decir con cierta candidez a Puigdemont que suspenda el referéndum y acabe de una vez su desobediencia a los tribunales.

Está claro que los Mossos deben cumplir las órdenes de la juez e impedir la votación y la alteración del orden público y no cruzarse de brazos (eso sería rebelión) ante los disturbios. Porque si eso ocurriera los incidentes podrían incluso derivar en tensiones y desencuentros entre los Mossos y la Guardia Civil y por nada del mundo queremos imaginar un escenario así.

Al Gobierno de Rajoy le quedan 48 horas para reaccionar ante este nuevo desafío de Puigdemont aplicando la Ley de Seguridad Nacional o pidiendo al TC que suspenda de sus funciones a Puigdemont y su gobierno. Pero da la impresión que ya es demasiado tarde y que Rajoy sigue apostando por ofrecer su respuesta ‘proporcional’ en la creencia de que el referéndum no se celebrará ni contará con una participación mayoritaria de la sociedad catalana, lo que todavía está por ver.

Lo cierto es que Puigdemont sigue al mando en Cataluña y se prepara para proclamar la independencia pase lo que pase en el referéndum porque así lo tienen previsto en su ‘hoja de ruta’ y así lo va a hacer. Y también porque ve muy debilitada la posición del Gobierno español y controla la calle y buena parte de la propaganda que llega a la opinión pública. Y hasta la Iglesia, a través de la Conferencia Episcopal -lo que es el colmo-, les da la razón, lo que ha provocado la protesta y la indignación del PP.

Al Gobierno de Rajoy el preámbulo del referéndum no le está saliendo nada bien por falta de fuerza, autoridad y previsión. Ayer se festejó la captura de 100 unas de las 2.700 del total, y sobres y papeletas lo que no significa gran cosa. Pero al Gobierno aún le quedan dos días para reaccionar con algo de firmeza y autoridad aunque solo sea para subir la moral de los muchos españoles que asisten indignados y atónitos ante el impune golpe de Estado de Puigdemont y no digamos los que están sufriendo en Cataluña semejante situación.