El baile de los alcaldes y el fiscal

En tiempos de la ‘guerra fría’ en la Alianza Atlántica se practicaba frente al Pacto de Varsovia la estrategia de la llamada ‘respuesta flexible’ con la que los aliados respondían en el mismo nivel de intensidad cualquier incidente o provocación militar de las tropas del Este. La escalada, aunque nunca llegó muy lejos, podía alcanzar la cota del botón nuclear lo que afortunadamente nunca ocurrió.

En este ‘pequeño’ conflicto catalán en el que estamos el Gobierno de Rajoy -y sus aliados del PSOE y C’s- practican la llamada respuesta ‘proporcional’, pero la diferencia con el caso de la ‘guerra fría’ estriba en que la parte de los secesionistas ya han apretado su simbólico ‘botón nuclear’ poniendo en marcha en el Parlament y el Govern la ruptura completa con España. La que ahora pretenden legitimar con un referéndum ilegal y sin garantías, en línea con todo lo demás.

Ante semejante situación y en vez de ‘cortar por lo sano’ como se debiera de una vez por todas, el Ejecutivo de Rajoy sigue con el juego ‘proporcional’ con avisos y advertencias a los golpistas y las únicas decisiones ejecutivas han sido la de implicar a los Mossos contra el proceso secesionista o cerrar la web oficial sobre el referéndum del 1-O.

Medidas bien escasas -‘pellizcos de monja’, se suele decir en estos casos- que dan alas que buscan el enfrentamiento en las calles y el ‘martirologio’ político. Y todo ello por no haberse activado como se debía el artículo 155 de la Constitución, o no haber elevado a nivel de ‘sedición’ (que es flagrante tras la presencia de Puigdemont en la Diada, y sus continuas provocaciones) los delitos de desobediencia, prevaricación y malversación que se imputan al Govern y la Mesa del Parlament.

Pero seguimos en lo ‘proporcional’ que es lo se desprende de la orden de la Fiscalía que se obliga a los Mossos a ‘incoar diligencias de investigación’ a los alcaldes que se ofrecen dispuestos a colaborar con el referéndum para que ‘declaren como investigados y asistidos de letrado’. Y en caso de que los alcaldes advertidos no colaboren ni ‘comparezcan’ la Fiscalía ordena a los Mossos, como es preceptivo, que los detengan y los presenten ante el fiscal.

Con lo que se abre de par en par el espectáculo del baile de los alcaldes rebeldes empezando por los de la CUP que han dicho que no colaborarán con la Fiscalía y ya se verá si siguiendo por otros más notorios como la alcaldesa de Barcelona Ada Colau que sigue en la ambigüedad y está ante la tentación de la insumisión contra la legalidad a pesar de que aspira a ser la presidenta de la Generalitat. Lo que sería imposible si resulta inhabilitada y cesada en la alcaldía, de ahí que Colau se tentará la ropa antes de discrepar.  Pero ¿y si Colau disparata y fuera detenida por los Mossos en Barcelona? Pues en ese caso tendríamos una nueva y muy bronca Diada en cuestión de horas. De hecho ya está convocada para el sábado una manifestación de los alcaldes.

Vamos a ver, si el Gobierno y el TC no se atreven como deben y pueden a suspender o inhabilitar a Puigdemont y Forcadell y sus colaboradores que ya están imputados por sus decisiones delictivas en actos reiteradamente suspendidos por el TC, porque se está planteando la detención de alcaldes rebeldes mientras los jefes golpistas continúan en sus cargos oficiales.

Está claro que los secesionistas tienen perdida la batalla política y judicial y no lograrán sus objetivos pero están pendientes otras batallas paralelas que son las de la opinión pública y la de la calle y orden público que es cuestión fundamental. De manera que o se va a por todas o nos quedamos en la línea de lo proporcional y en ese caso no se debe sobre actuar en el flanco más débil mientras se hace la vista gorda frente a los grandes responsables de la situación.