Rajoy, ‘despacito’ frente a la desconexión catalana

El presidente del Gobierno se está tomando con calma la euforia y la velocidad de crucero que está alcanzando el desafío catalán, y sigue sin entrar a debatir las continuas afrentas del presidente de la Generalitat y los pasos que en pos de la independencia de Cataluña se están dando como la llamada ‘Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República’ presentada hoy por ‘Juntos por el si’ (PDeCAT y ERC) y CUP en el parlamento catalán y que se pretende aprobar antes del día 1 de octubre.

Rajoy asiste hoy en París a la reunión de presidentes de Francia, Italia, Alemania y España convocada por Enmanuel Macron para coordinar la inmigración en la UE y la lucha contra el terrorismo. Asimismo, Rajoy comparecerá el miércoles ante la comisión del Congreso que investiga la corrupción del PP, donde no dirá nada nuevo ni distinto de lo que ya declaró en la Audiencia Nacional el pasado 26 de julio.

De esa manera Rajoy, despacito y a su aire, como suele ser habitual en él, pretende dar la imagen de que el presidente del Gobierno se está tomando con calma los disparates del Gobierno de la Generalitat y sus aliados de la CUP, como la presentada ley de ‘desconexión’.

Una ley  para la ruptura con el Estado que está fuera de la legalidad y viola la Constitución y el Estatut, amén de carecer de las mínimas y mas elementales garantías democráticas. Se trata de un texto en el que se anuncia que el Parlamento catalán proclamará la independencia de Cataluña si el Estado impide la celebración del referéndum del 1-O, lo que prejuzga que la Generalitat teme que el referéndum no se celebre.

En caso que se celebre y si ganará el ‘sí a la independencia’ entraría en vigor esta ley de desconexión, que pretenderá aprobar el Parlament por vía exprés y sin debate antes del 1 de octubre, y que ellos saben que tampoco logrará sus objetivos entre los que figuran: el control de los jueces, funcionarios y bienes del Estado en Cataluña, la imposición del catalán como la única lengua oficial, la declaración de la república catalana y la permanencia en la UE, como si todo ello dependiera de la Generalitat y no de España y la UE.

Rajoy va ‘despacito’ pero da la impresión que está decidido a frenar este disparate y desafío a la legalidad con el que sus autores se ponen fuera de la ley y por lo tanto dejan de estar en condiciones de regentar la vida pública catalana y especialmente la seguridad y la toda gestión económica y administrativa de Cataluña que probablemente serán asumidas por el Estado.

Por el momento se desconocen las decisiones jurídicas y políticas que en su momento y cuando se acabe el ‘despacito’ adoptará el Gobierno de Rajoy. No obstante fuentes de la Moncloa aseguran que todo está preparado para impedir este viaje a ninguna parte de la Generalitat.

Institución cuya legitimidad emana de la Constitución Española, el Estatut y la legalidad vigente en España. Un marco jurídico que ellos, de un plumazo pretenden borrar y violentar, sin contar con el apoyo del pueblo español que es el depositario de la soberanía nacional y ni siquiera con la mayoría de los catalanes según las últimas encuestas de la Generalitat.