Trump teme un nuevo Pearl Harbour en la isla de Guam

El mundo entero está pendiente de la escalada verbal y militar entre los EEUU y Corea de Norte que está alcanzando cotas alarmantes y donde nadie, ni en China, Rusia y la UE, descarta el inicio de las hostilidades una vez que tanto Donald Trump (acosado en su país por el ‘Rusiagate’) como Kim Jon-un se han revelado como dos agresivos bocazas, lo que podría desencadenar por una de las dos partes un ‘ataque preventivo’ contra la otra abriendo un conflicto militar de consecuencias imprevisibles.

La chulería de Kim Jon Un anunciando para este mes un ataque de misiles contra las bases militares que USA tiene en la isla de Guam ha recibido la respuesta de Trump que acaba de declarar que ‘los EEUU están preparados para la guerra’.

Y esta vez sus amenazas las han tomado en serio los gobiernos de Rusia, China y las naciones de la UE con Angela Merkel a la cabeza. Sabiendo como saben los analistas que en este tipo de conflictos el que ataca en primer lugar lleva la iniciativa, y que USA no se puede permitir un nuevo Pearl Harbour en la isla de Guam.

Además y aunque no tiene autorización de la ONU para desencadenar el conflicto, el presidente americano si tiene sobre la mesa una amenaza de agresión a Guam del presidente norcoreano y ello le permitiría justificar un ataque aéreo masivo y preventivo sobre las instalaciones de misiles y del presunto armamento nuclear de Corea del Norte.

Las espadas están en alto y a partir de ahora cualquier chispa o extraño movimiento podría desencadenar la guerra en la que de manera clara y automática estaría implicada Corea del Sur y colateralmente Japón y los aliados de los EEUU en la OTAN (España incluida).

Mientras cabe esperar que China, que se acaba de distanciar del Gobierno de Pyongyang en la ONU, y Rusia queden al margen del conflicto e incluso apoyen a USA en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que puede reunirse de urgencia en cualquier momento.

Existe la opción de que está guerra en ciernes permanezca en el ámbito dialéctico y no vaya a más. Pero Kim Jon Un ha ido demasiado lejos en sus amenazas y Trump está necesitado de un gran triunfo internacional. Y por supuesto si hay guerra los EEUU la ganarán.

Pero a partir de ahora habrá que estar muy atentos no vaya a ser que en una de estas noches de verano ‘la furia y el fuego’ con los que amenaza Trump a Kim Jon-un iluminen el cielo de Pyongyang, como hace ya 26 años ocurrió en Bagdad en el inicio de la primera guerra de Irak.