Rajoy lo niega todo

Nada nuevo en lo político y procesal en la declaración de Mariano Rajoy como testigo en el juicio del caso Gürtel, salvo el espectáculo mediático y político de la presencia de Rajoy en la Audiencia Nacional, que sin duda habrá dañado su imagen, a pesar de que su declaración como testigo clara y firme no tendrá consecuencia penal alguna.

La sensación del paso de Rajoy por la Audiencia puede ser que él no ha dicho la verdad sobre la financiación del PP o la doble contabilidad, a pesar de que lo ha negado todo a lo largo del interrogatorio, insistiendo en que solo se dedicaba a la política y no a las cuestiones económicas.

Un interrogatorio a Rajoy que debería haberse extendido también a José María Aznar -los hechos que se juzgan van de 1999 hasta 2004- donde no se ha producido novedad o revelación alguna que pueda implicar a Rajoy en los presuntos delitos que se juzgan. Lo que por otra parte no impide que, como ocurrió en el caso Filesa del PSOE, en la sentencia de este proceso se pueda condenar al PP por financiación ilegal.

Como se esperaba el presidente del Gobierno y del PP Mariano Rajoy ha negado haber conocido o intervenido en las cuestiones económicas de su partido, incluidas las campañas electorales o sobre ‘los papeles’ de Bárcenas en los años que tuvo responsabilidad al frente del PP.

Otra cosa bien distinta es la sospecha razonable de que en la realidad los presidentes del PP en aquellos años, tanto José María Aznar como Mariano Rajoy, pudieron tener conocimiento directo de la financiación del PP, de la doble contabilidad y de cómo se gestionaron los gastos de las pasadas campañas electorales.

Sí parece acreditado a lo largo del juicio en curso que los ‘papeles’ de Bárcenas existen, y que en ellos se detallan cuestiones relativas a la financiación del PP y al pago de sobresueldos a varios dirigentes del partido, dada la minuciosidad de los apuntes contables que los dos ex tesoreros del PP, Lapuerta y Bárcenas redactaron y visaron a lo largo de los últimos 20 años.

En suma, Rajoy ha salido procesal y penalmente indemne del largo interrogatorio de dos horas, con algunas respuestas demasiado largas o sarcásticas, que fueron cortadas por el presidente de la Sala Ángel Hurtado quien fue implacable con la ‘acusación popular’ para exigir que se abstuvieran de preguntar o hacer valoraciones sobre cuestiones ajenas a los hechos que se juzgan, rechazando de plano la propuesta de un careo entre Rajoy y Bárcenas.

Llamó bastante la atención que el abogado de Bárcenas -ausente en la sala, como la casi totalidad de los procesados- interviniera en varias ocasiones a favor de Rajoy lo que prueba la existencia de un pacto del con Bárcenas para ayudarse mutuamente.

Naturalmente la responsabilidad política de Rajoy en estos hechos es clara, aunque niegue su intervención o conocimiento de los mismos. Pero eso ya era conocido y el propio Rajoy lo asumió en el Parlamento como un ‘error’ político. Sin embargo, ni a lo largo del proceso ni tras la declaración de Rajoy se pudo probar conocimiento o responsabilidad penal alguna del presidente del Gobierno en los hechos que se juzgan y que serán objeto de sentencia del Tribunal de la Audiencia Nacional.