Rajoy en la Audiencia, comienza el espectáculo

Más de 300 periodistas acreditados, manifestaciones a las puertas del juzgado, retransmisión en directo por televisión. A las diez en punto de la mañana de este miércoles 26 de julio el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy comparece como testigo ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el caso Gürtel sobre la presunta financiación ilegal del PP.

El espectáculo político y mediático está servido. Con anterioridad y también como testigos, pero ya fuera del cargo de la presidencia, Felipe González declaró en el Tribunal Supremo sobre los crímenes del GAL y Adolfo Suárez en el proceso del caso Banesto. En otros países europeos se dieron escenas similares con Craxi, Kohl, Sarkozy y Cameron, entre otros.

Sería un grave error que el Presidente de la Audiencia Nacional José Ramón Navarro acudiera a recibir a Rajoy a las puertas del Tribunal porque dicha imagen dañaría la idea, de por sí bastante deteriorada, de la separación de los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y además no viene al caso porque Rajoy no acude al Tribunal como el presidente del Gobierno sino como un ciudadano más.

Sobre el interrogatorio a Rajoy se espera una tensa discusión entre los abogados de la acusación particular que intentarán que el Presidente se pronuncie sobre todos los aspectos de los casos de corrupción del PP y el Presidente de la Sala que declarará improcedentes las preguntas ajenas a los hechos que se juzgan. En todo caso Rajoy no puede faltar a la verdad.

De este interrogatorio y salvo sorpresa no se espera que se deriven para Rajoy ninguna responsabilidad procesal que dado su aforamiento podría repetir su cita en el Tribunal Supremo pero como imputado en caso de que se produzca un incidente procesal. Sin embargo sí se espera que el juicio tenga consecuencias políticas y mediáticas y se da por descontado que la Oposición y medios críticos con el Presidente dirán que ocultó la verdad, que no respondió lo que debía y que el presidente del Tribunal y la fiscalía lo favorecieron.

Sin duda será un mal trago para Rajoy y el espectáculo mediático dañará su imagen y la del Gobierno sobre todo si el presidente perdiera la compostura, como cuando fue insultado -‘usted no es una persona decente’- por Pedro Sánchez en el debate electoral televisado del otoño de 2015.

No obstante y como le dice Ángela Merkel, ‘Rajoy tiene piel de elefante’ y aguantará lo que haga falta y continuará con labor política y presidencial. Y a partir de su comparecencia en la Audiencia podrá presumir de que ya dijo en la Audiencia Nacional y en el Congreso de los Diputados todo lo que tenía que decir sobre la corrupción del PP, que sin embargo no cesa de emerger.

La presencia de Rajoy en la Audiencia Nacional pone punto y aparte al curso político, aunque la vida sigue mientras crece el desafío catalán. Y los nervios de los dirigentes políticos catalanes que lideran el proceso secesionista y que hoy aprobarán la reforma del reglamento del parlamento catalán para luego imponer su pretendida ley de referéndum que a todas luces viola el Estatut y la legalidad Nacional. Pero este desafío es otro cantar que tendrá su momento estelar a finales del mes de agosto cuando llegue la hora de la verdad.