Maduro recula y libera a Leopoldo López

El reciente ataque de los matones de Maduro al Parlamento venezolano ha significado un punto de inflexión o no retorno del régimen chavista que se agota. El que cada día pasa se encuentra más aislado internacionalmente mientras crece la indignación popular venezolana por la represión -cerca de 100 muertos en los últimos meses- y la ruina económica y social del país.

Por eso Maduro recula y ha sacado de la cárcel militar al más notorio de sus presos político Leopoldo López aunque lo mantiene en arresto domiciliario.

El mismo López, que ha pasado injustamente tres años y cinco meses en la cárcel y al que Alberto Garzón, un indigno dirigente de lo poco que queda de IU, ha tildado de ‘golpista’. Un título que corresponde a Maduro y quienes le apoyan como Garzón.

La liberación de López es un acto que prueba la debilidad de Maduro y de su cúpula militar mientras crecen rumores sobre el creciente malestar en los mandos intermedios del ejército, alejados del poder chavista y mucho más cercanos de la realidad y la población.

Maduro es un personaje grotesco sin el liderazgo y capacidad de Chaves y puede acabar muy mal, mucho peor de lo que él se lo imagina. Y ahora se enfrenta a una Oposición cada vez más organizada, dispuesta a todo y que prepara un referéndum consultivo para intentar recomponer la destruida democracia del país y la ruinosa y caótica situación económica y social en la que, adornada de una gran corrupción oficial, ha degenerado la pretendida ‘revolución bolivariana’.

La que Maduro quiere convertir en una dictadura institucionalizada con la convocatoria de unas elecciones constituyentes para la proclamación de una Asamblea que redacte una nueva Constitución de corte autocrático y absolutista. Algo parecido a lo que Puigdemont pretende hacer en Cataluña y algo que no prosperará ni allí ni aquí. Allí porque muchos venezolanos no acudirán a votar en semejante pantomima y aquí porque el referéndum de los secesionistas catalanes (cada vez más divididos) no se celebrará.