El huracán Trump llega al G-20

Después de ser aclamado en Polonia donde se presentó como abanderado de la cultura de Occidente el huracán Donald Trump llegó a Hamburgo para participar hoy en la Cumbre del G-20 en compañía de los líderes mundiales de los países más industrializados del Planeta. Una cita llena de incógnitas y de tensiones cruzadas donde Trump se entrevistará por primera vez con su adversario y discreto amigo Vladimir Putin y confrontará sus posiciones con los líderes de China y de la UE en cuestiones como el comercio mundial o la lucha contra el cambio climático.

La guerra contra el terrorismo del ISIS y la crisis de los misiles de Corea del Norte completarán los debates multilaterales de una Cumbre rodeada de grandes medidas de seguridad frente a las manifestaciones de los grupos antisistema que han calificado de ‘infierno’ la cita de Hamburgo.

Que Trump, convertido en el protagonista del G-20, se presente como líder y el abanderado de la civilización occidental es un sarcasmo por el desprecio que exhibe a diario contra las más elementales normas democráticas y libertades como la de expresión que el fustiga a puñetazos como vimos en su vídeo montaje en contra de la CNN. Pero su pretendido occidentalismo resulta más grotesco por su permanente desprecio a la Unión Europea y a sus aliados de la OTAN.

Hasta el punto que como ha dicho Angela Merkel los EEUU de la era Trump no son un aliado ‘fiable’ de la UE ni en lo político, en lo comercial ni tampoco en las materias de Defensa y Seguridad donde la UE está emprendiendo su propio camino.

Estamos pues ante un Cumbre incierta donde se va a escenificar un nuevo orden político y económico internacional y donde China se presentará como la potencia alternativa a USA. Y no sólo en el campo militar (desde donde le ha advertido a Trump que se olvide de una intervención militar en Corea del Norte) sino también en el plano diplomático y comercial donde se perfila una especial relación (la ‘diplomacia del Panda’) de China con la UE.

Se acaba de ver en el reciente encargo a Europa para la adquisición por el Gobierno de Pekin de 140 aviones Airbus por valor de 20.000 millones de €, en menoscabo de la industria aeronáutica de los EEUU. País al que la vía del aislacionismo comercial de Trump -su ‘América First’- le acabará costando más caro de lo que el presidente Trump se imagina. Algo parecido a lo que le va a ocurrir al Reino Unido por su abandono de la Unión Europea que ya está recibiendo serias críticas y una nueva oposición desde dentro de la mayoría conservadora de la primera ministra Theresa May.

Trump no sabe la que es Occidente ni le importa. Ni tiene conocimientos claros en política internacional sobre la que cada día dice algo distinto e incluso contradictorio con la que ha sido la política exterior de USA en las últimas décadas. De ahí el temor que se registra en Washington ante el riesgo de que Trump convierta la Cumbre de Hamburgo en el escenario de un nuevo y disparatado circo político y personal.

Lo que será su tentación por sus tensiones con China y la UE, y en especial con la canciller Merkel que se presenta en esta cita como la líder natural de una UE que se presentara en Hamburgo estrechamente unida y que seguirá con atención y preocupación el primer encuentro entre Putin y Trump.

El que tendrá lugar mientras en el Congreso de los EEUU se investiga la intromisión de Rusia en la campaña presidencial de USA -que Trump dice ahora que pudo ser cierta- y la posible colaboración en esta operación en contra de Hillary Clinton de miembros del equipo electoral y de la familia de Donald Trump.