El Santander del ‘Popular’ a lo digital

Cuando todavía no se han apagado los ecos de la adquisición del Banco Popular por el Banco Santander (para su fusión por absorción) Ana Botín, presidenta de Santander, ahora primera entidad financiera de España, acaba de anunciar el fichaje de Lindsey Argalas (ejecutiva americana de Intuit) como máxima responsable de Tecnología Digital e Innovación del Banco y con el objetivo de lograr en el plazo de dos años que el 25% de sus clientes (más de 30 millones) operen por la exclusiva vía digital.

La decisión y la audacia de la presidenta del Banco Santander Ana Botín no  acaba pues en la adquisición del Banco Popular. El que estaba abocado a la quiebra o un nuevo recate, lo que implica que con esta operación, que será buena para Santander, nos hemos librado de otra crisis financiera. Lo que, unido a la vigente crispación política y al muy alarmante agotamiento de la hucha de las pensiones y la deuda del Estado, nos habría llevado a tiempos pasados y de incertidumbre nacional que más vale no recordar.

Santander y BBVA fueron los únicos bancos españoles que acudieron a la puja para estudiar la posible compra del Banco Popular (por 1 €) pero fue Ana Botín la que dio el paso al frente sobre la base del poderoso ‘músculo financiero’ del Santander que inyectó en el banco adquirido y en tiempo récord 13.000 millones de € para frenar su sangría de liquidez, mientras se estudian compensaciones para accionistas clientes del Popular, ayudas a su importante red de Pymes, y se prepara una ampliación de capital de 7.000 millones de € para amortiguar la depreciación de sus activos inmobiliarios.

Pero Ana Botín no sólo pudo lanzase a por el Popular en base al poderío financiero de su Banco sino también porque, en contra de los que ocurre en el BBVA de Francisco González donde desde hace tiempo no cesa el baile de directivos, Santander cuenta con uno de los mejores equipos de gestión bancaria de Europa que ahora con Argalas se refuerza en el campo digital.

Equipos que, bajo el mando de Rodrigo Echenique, ya trabajan en culminar la absorción del Popular y otorgarán a Santander un indiscutible liderazgo de la banca española y beneficios en una operación que no costó ni un euro al erario público en contraste con la absorción del Banco Mare Nostrum, (BMN) por Bankia (que supone la pérdida de 1.100 millones € al Estado) o de los recientes rescates de dos entidades financieras en Italia.

Los clientes del Popular tienen motivos para estar tranquilos después del susto que les anunciaba la quiebra del banco. Y la señora Botín motivos y alicientes para relanzar su entidad con la reconversión digital en ciernes y en la que es fundamental ‘la confianza’ en la marca y en la entidad. De ahí la importancia de tener el liderazgo de la banca española. Como también es importante que el cliente digital sienta la ‘cercanía’ del Banco, un asunto que habrán de estudiar para que ello se convierta en realidad.

La economía española crece y el paro se recupera pero muchas víctimas de la crisis siguen ahí y no levantan cabeza. Y aunque tenemos Presupuestos hasta 2019 la tensión política y territorial española (Cataluña al fondo), la sombra de Brexit y la incertidumbre de Trump y de otras naciones como China y Brasil, obligan a estar atentos y a prevenir y adelantarse a posibles acontecimientos.

Y eso es lo que está haciendo Ana Botín, la que por otra parte ha sido la primera en alejarse de pasados tiempos ‘patrióticos’ en los que algunos de los principales protagonistas del poder económico de este país mordieron la manzana de ciertas intrigas del poder político que acabadas ya están con la ‘bendita’ desaparición del CEC. El Santander, pues, está a lo suyo y además le va muy bien.