Albert Rivera no se irá con Sánchez

Está claro que si Albert Rivera acaba de apoyar los Presupuestos de 2017 del Gobierno de Rajoy para facilitar la estabilidad política ahora no se subirá al carro de un nuevo pacto alternativo al PP liderado por Pedro Sánchez. Y en compañía de Pablo Iglesias, con la España ‘nación de naciones’ incluida y con un giro radical a la izquierda en políticas económicas y sociales como las que ahora defienden el ‘nuevo PSOE y Podemos.

Y si Sánchez no ve esto con claridad se equivoca. Aunque se entiende que intente aparentar que busca a corto plazo una alternativa a Rajoy sobre todo para mantener su discurso de la nueva izquierda y disputar a Pablo Iglesias el liderazgo con vistas a futuras elecciones que serán las Europeas de 2018.

Mientras tanto lo que tiene que hacer Sánchez es consolidar su equipo al frente del PSOE, ganar algo de tiempo y prepararse para abordar sin la menor dilación el desafío catalán.

Porque si por su animadversión a Rajoy rompe la unidad de acción de los partidos constitucionales (PP, PSOE y C’s) o se opone a decisiones firmes del Gobierno contra la rebelión secesionista de Puigdemont y sus aliados, Sánchez se meterá en un callejón sin salida y ello provocará el regreso de sus críticos en el PSOE.

Y lo que es peor, podría sufrir una rebelión mayoritaria en el grupo socialista del Congreso de los Diputados similar a la que el propio Sánchez propició contra la abstención del PSOE que facilitó la investidura de Rajoy.

Cuidado pues con la cuestión catalana porque por encima y al margen del espectáculo de la corrupción es y será en los próximos meses un asunto crucial en el que Rajoy asumirá el protagonismo como es su obligación. Le guste o no a Sánchez quien ha dicho que apoyará los asuntos de Estado y que sabe que esas cuestiones las gestiona el Gobierno.

En suma, Rivera no se moverá y será leal a su pacto de estabilidad con el gobierno de Rajoy y Sánchez deberá aparcar sus prisas y racionalizar su tiempo al frente de la Oposición, todo lo demás acabará en frustración.