Rajoy debe movilizar la política y la sociedad

El Gobierno de España que preside Mariano Rajoy necesita una amplia y sólida mayoría del Parlamento para abordar la crisis del desafío secesionista catalán. Asimismo se hace necesaria la colaboración de la ‘sociedad civil’, de los ámbitos económicos, los sindicatos y los medios de comunicación del país. Y de especial manera de los ciudadanos empresarios y medios catalanes.

Pero aunque él dice lo contrario Rajoy no está en su mejor momento por su mayoría ‘minoritaria’ en el Parlamento, por estar afectado por la corrupción y adornado de maneras autocráticas y desesperante pasividad ante muchos de los problemas de España como el catalán. El que ahora le estalla en las manos y que calificó de ‘lío y algarabía’ para luego consentir la ilegal Consulta del 9N.

Por todo ello el Presidente está obligado a tomar la iniciativa y hacer un esfuerzo. Para empezar con el PSOE por causa de la pésima relación política y personal de Rajoy con el líder de la Oposición Pedro Sánchez constituye un serio problema a la hora de ofrecer una sólida y unitaria respuesta nacional al desafío secesionista catalán.

Algo que resulta difícil de imaginar una vez que Sánchez considera que terminales empresariales y mediáticas del Gobierno colaboraron con sus adversarios críticos del PSOE en su caída de la Secretaría General el pasado 1 de octubre de 2016. Y por el espectáculo creciente de la corrupción ante el que Rajoy no solo no ha mostrado firmeza frente a los corruptos, sino que ha puesto al servicio de algunos de ellos los Ministerios de Justicia e Interior, la Fiscalía y el Poder Judicial.

Hechos recientes que han dado alas a Pablo Iglesias para presentar su moción de censura y que han ayudado de manera decisiva a Sánchez a la hora de ganar las primarias con su mensaje de ‘no a la corrupción de Rajoy’. Y son estos hechos los que devalúan los llamamientos de Rajoy a la ‘sociedad civil’ de la misma manera que la gran corrupción de los Pujol convierte en sarcasmo el llamamiento del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol a la ciudadanía catalana para movilizarse en favor del referéndum.

La credibilidad de Rajoy está tocada aunque declare estar en ‘el mejor momento político de su vida’ y haya conseguido en el Parlamento importantes pactos como su investidura, el techo de gasto, algunos decretos y ahora logrará el rechazo de la moción de censura de Podemos y la aprobación de los Presupuestos de 2017.

Piensa Rajoy que la defensa de la unidad de España obligará al resto de las fuerzas políticas constitucionales a sumarse a las iniciativas que el Gobierno ponga en marcha para impedir el referéndum catalán. El que los líderes secesionistas van a poner fechas y anunciar la pregunta en los próximos días. Iniciativas que deberán ir precedidas de un debate en el Congreso de los Diputados, al que no ha querido acudir Puigdemont.

Debate sobre la crisis catalana que estará condicionado por el calendario político en el que se incluye la moción de censura de Podemos del 13 de junio, el congreso del PSOE que acaba el 18 de junio y el debate de Presupuestos que aun no se sabe cuando concluirá aunque el Gobierno, que tiene comprometidos los 176 votos de la mayoría absoluta (PP, C´s, PNC, CC y NC), piensa rechazar las enmiendas en bloque para acelerar la votación final.

En todo caso el presidente Rajoy debe ante todo recomponer sus relaciones con Pedro Sánchez y convocar a líderes de la sociedad civil para que sean ellos los que lideren una movilización social necesaria y en la será fundamental la aportación de los medios de comunicación.