La OTAN y la UE decepcionados con Trump

Con la grosería que le caracteriza el presidente de Estados Unidos Donald Trump ha pasado como una exhalación por Bruselas donde se ha reunido con los principales líderes de la Unión Europea y la OTAN ante los que ha hecho alarde de su mala educación, de falta de liderazgo en Occidente y de un supino desconocimiento de cuestiones fundamentales en las relaciones internacionales y asuntos económicos, de seguridad y defensa. Lo que ha dejado en las instancias europeas y aliadas un mal recuerdo de esta visita y una profunda preocupación por la escasa talla del presidente americano.

Nunca habíamos visto en las relaciones trasatlánticas de los EEUU y Europa una situación tan chusca (con Trump dando empujones a otros dirigentes para ponerse en la primera fila de la foto) como la protagonizada por Trump en su visita a las instituciones europeas, de donde además se ha llevado la queja y enérgica protesta de la premier británica Theresa May por la filtración que los servicios secretos de Trump han hecho a los medios americanos de fotos y datos confidenciales sobre el atentado de Manchester.

Lo que por otra parte se suma a las confidencias que sobre el ISIS le hizo Trump al ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, cuando fue recibido en la Casa Blanca semanas atrás, lo que causó estupor entre los aliados e incluso entre sus propios servicios secretos.

Por supuesto Trump ha dicho en público a sus aliados que deben aportar más dinero a la Alianza Atlántica (le faltó pasar un cazo) y mencionó la cifra de 23 países deudores entre los que figura España, representada en la cumbre por Mariano Rajoy quien tuvo la oportunidad de saludar brevemente e Trump durante la jornada atlántica que prosiguió a una gélida reunión de Trump con primeros mandatarios de la Unión Europea.

El periplo internacional de Trump que ahora acabará en Sicilia durante la cumbre de G-7 está siendo un rotundo fracaso. La especial imagen del Papa Francisco cabizbajo frente a un Trump sonriente lo decía todo. Pero el paso de Trump por Bruselas ha sido definitivo porque ha permitido a los líderes aliados de Occidente comprobar la absoluta falta de liderazgo del nuevo presidente USA, lo que además de la mala impresión que ha dejado incluye una seria preocupación.

Trump ya había pedido meses atrás (durante su campaña electoral) que se disolviera por obsoleta y cara la OTAN y había animado a los países de la UE a marcharse de la Unión siguiendo el camino del Brexit iniciado por Gran Bretaña. Pues bien quien se tiene que ir es Trump y puede que antes de lo que se imagina y por decisión del Congreso USA que sigue investigando el ‘Rusiagate’, o la intervención de Rusia en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

En estas circunstancias se entiende bien que Angela Merkel haya querido reunirse con Barack Obama en la mañana de ayer en Berlín poco antes de viajar a Bruselas para participar en la cumbre de la OTAN con Trump. Una reunión en la que la Alianza acordó dar ‘apoyo estratégico’ -no militar- a la coalición que lucha contra el ISIS en Siria e Irak.

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