Victoria absoluta de Sánchez

Ganó Pedro Sánchez, el PSOE gira a la izquierda para competir -o puede que pactar- con Podemos y para abrir una nueva etapa de alta tensión con Mariano Rajoy. Y desde luego para iniciar una nueva etapa del PSOE donde el riesgo de fractura permanece a pesar que Sánchez llegará al Congreso de junio con la “mayoría absoluta”; del apoyo de la militancia, lo que hará difícil que sus adversarios le organicen una oposición interna. Y vamos a ver qué efectos tiene en Andalucía la derrota de Susana Díaz.

Pedro Sánchez (50,21%) arrasó a Susana Díaz (39,93 %) en las primarias del PSOE, donde Patxi López (9,86 %) quedó en relegada posición. Sánchez regresa a la secretaría general el lugar de donde fue desalojado en el Comité Federal del 1 de octubre (“Los idus de octubre”; como escribió Borrell) tras un “golpe de mano”; urdido por Felipe González y la “vieja guardia” del PSOE.

Una operación en la que estaban implicados Susana Díaz, Zapatero y los principales barones regionales (Page , Vara, Lamban, Puig, Caballero, etc) así como el diario El País que atacó duramente a Sánchez durante el “golpe de mano”; y en la campaña electoral donde Díaz además contó con el apoyo de la Gestora y de grandes empresas del Ibex y medios de comunicación.

Las denuncias de Sánchez contra los conspiradores del 1 de octubre y la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy fueron los hechos decisivos en esta su segunda victoria en las primarias. En las que Susana Díaz agitó el discurso del miedo a Sánchez y del riesgo de ruptura del partido lo que nada importó a una militancia que está a la izquierda de sus dirigentes.

La victoria de Sánchez puede favorecer electoralmente hablando al PP y C´s si se confirma el giro a la izquierda del PSOE lo que no gustará a Podemos. Sin embargo el triunfo de Sánchez puede tener, en lo que va y queda de la legislatura, consecuencias imprevisibles para la estabilidad del país y del gobierno de Rajoy. Porque la tensión política y personal entre Sánchez y Rajoy es una irreconciliable realidad que podría reavivar el debate sobre la moción de censura a Rajoy, aunque no ahora sobre la moción presentada por Podemos pero puede que más adelante y en otra liderada por Sánchez.

Estamos ante un acontecimiento histórico en el PSOE que puede significar el final de la influencia y de las intrigas de Felipe González en el PSOE y en los ámbitos del poder económico donde se presentaba como el gran inspirador de sus políticas dentro y fuera de España. Y también vamos a asistir a un proceso de ruptura o cambio de las relaciones del PSOE con el Grupo Prisa que lidera Juan Luis Cebrián desde el diario El País desde donde se atacó a Sánchez sin piedad y donde la hasta ahora especial relación de El País con el PSOE, el felipismo y los poderes económicos (el triángulo de poder del centro izquierda español) sufrirá un vuelco radical. Es cierto que los partidos de la socialdemocracia europea que giraron a la izquierda con motivo de la crisis han sufrido severas derrotas electorales.

Pero en España quien le ha quitado más votos al PSOE ha sido Podemos y recuperar esos votos es el objetivo prioritario de Pedro Sánchez, ahora “el renacido”; si logra unir el PSOE de cara a las próximas elecciones generales. Y también a sus barones regionales bajo el renovado liderazgo de Sánchez quien indiscutiblemente ha demostrado una audacia y capacidad de lucha muy superior a la de sus poderosos adversarios de dentro y fuera del PSOE.