Irlanda del Norte, Escocia y Gibraltar puede salir del Reino Unido

Cuando se debatía en Gran Bretaña el referéndum del Brexit a la Reina de Inglaterra Isabel II se le escuchó pregunta: ‘¿En que nos beneficia estar en la UE?’, lo que demostraba que la soberana estaba a favor del ‘no’ que triunfó. Y lo que indica que la Reina siempre pensó que su Corona sería más sólida y estable fuera de la UE porque los británicos recuperarían su soberanía.

Pero ahora en el Palacio de Buckingham empiezan a pensar que se han equivocado, porque el Brexit puede reducir de manera importante el tamaño del Reino Unido si se confirma que Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar abandonan La Corona británica en el beneficio de la UE y también de la República de Irlanda y del Reino de España.

El Brexit está a punto de iniciar las negociaciones para culminar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea a partir del próximo 15 de junio. Y una vez que concluyan las elecciones presidenciales de Francia del 7 de mayo, en las que se mantiene el riesgo anti europeo de Marina Le Pen, y también las legislativas del Reino Unido que Teresa May ha convocado para el 8 de junio.

Pero pasadas esas fechas el Brexit será imparable y su negociación dura y con la hoja de ruta que impondrá la UE en la que ya está claro que primero se negociarla salida de Gran Bretaña del macó europeo y luego veremos qué ocurre con la futura relación de los ingleses con la UE. De manera que ya tiene la señora May un ‘no’ como una castillo a su pretensión de hacer a la par y de manera simultánea esas dos negociaciones.

Y que no esperen en Londres un trato de favor tras el Bréxit que le va salir bastante caro en dinero (está pendiente el pago de 60.000 millones de €), en comercio, en el sistema financiero (la mitad de la City se irá a Fráncfort) en influencia internacional y también en territorios y ciudadanos porque el Reino Unido será menos Reino y menos unido si finalmente Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar rompen con Gran Bretaña para permanecer en la UE, tal y como lo han votado de manera masiva sus ciudadanos en el referéndum donde se aprobó la salida del Reino Unido de la UE.

Los escoceses ya están en marcha con un segundo referéndum para su independencia y si está vez lo ganan ondeando la bandera estrellada de la Unión, pronto estarán llamando a las puertas de Bruselas para incorporarse a la UE.

Los irlandeses del norte lo tienen mucho más fácil porque en los ‘acuerdos del viernes santo’ que pacificaron Irlanda del Norte y pusieron fin a la guerra contra él IRA se incluyen artículos relativos a la eventual unidad entre las dos Irlandas y de ser así, por decisión de los irlandeses del norte, en ese caso no necesitarían negociar su ingreso en la UE porque el Gobierno de Dublin de la República de Irlanda ya está dentro.

Así además ha quedado reconocido por los 27 de la UE (sin Gran Bretaña) en el documento sobre la estrategia negociadora de la UE en el Brexit, que se acaba de aprobar por unanimidad y que sin duda ha molestado a Londres pero es legal. Y lo mismo ocurre con el caso d Gibraltar porque los 27 le han dado a España la última palabra sobre el futuro de la relación de Gibraltar con la UE.

Y ello quiere decir que si los gibraltareños quieren mantener su actual y privilegiado estatus en la UE donde el peñón goza de privilegios propios de un paraíso fiscal, en ese caso deberán aceptar un acuerdo de soberanía compartida con España al estilo de lo que ocurre con Andorra.

Y si no lo aceptan perderán una parte esencial de la actividad económica de Gibraltar que radica en los grandes despachos de sociedades europeas acogidas a una excepcional situación fiscal. Y van a ser esos despachos los que, por su influencia en Gibraltar -Fabián Picardo trabajaba en uno de ellos- decidan el futuro inmediato de la Roca, por encima incluso del sentimiento nacional y del interés estratégico y militar del gobierno de Londres.

De manera que si Gran Bretaña pierde el mercado único de la UE, además de su liderazgo financiero en Europa y también pierde a Irlanda del Norte, Escocia y Gibraltar, entre otras muchas cosas, el Brexit le habrá salido muy caro y muy mal y a la Reina de Inglaterra de manera especial.