El diluvio de revelaciones ahoga a Catalá, Zoido y Nieto

Si Mariano Rajoy piensa que las gotas que le están cayendo encima son solo cuatro de un pasajero chaparrón se equivoca como aquellos que se mofaban de Noé en el inicio del Diluvio Universal. Porque la suciedad que está saliendo a borbotones de la Operación Lezo es solo una primera parte de un inagotable serial por entregas.

Y que se aten los machos en Ciudadanos y en el PSOE porque las últimas revelaciones sobre el ministro Catalá y la indecente actuación del secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto en el Congreso dejan convertida en poca cosa, un ‘pellizco de monja’, su petición de ‘reprobación’ de Catalá y Zoido en el Congreso de los Diputados.

De manera que C’s y PSOE deben exigir a Rajoy el cese fulminante de estos tres y si el Presidente no reacciona estos dos partidos deberán plantearse en serio (cuando acaben las primarias socialistas) la moción de censura que ha propuesto Pablo Iglesias, a quien el tiempo y la suciedad que va saliendo a flote le están dando la razón, aunque su planteamiento inicial fuera erróneo y exhibicionista.

Rajoy tiene motivos sobrados para cesar a los ministros de Justicia e Interior Juan Ignacio Zoido y Rafael Catalá y al secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto, por la implicación y connivencia descarada de los tres con Ignacio González el jefe de la trama criminal de la Operación Lezo, que ha dejado al desnudo sus intrigas para manipular a jueces, fiscales y medios de comunicación en su favor.

Las últimas grabaciones de González hablando de Catalá confirman que, en contra de lo que dijo el ministro sus conversaciones con González, se refería a los ‘líos’ de la corrupción y no a otra cosa. De igual manera últimos datos confirman que el secretario de Seguridad Nieto mintió al Parlamento sobre su  encuentro con Pablo González el día 7 de marzo, tan solo dos días después de que los hermanos González se reunieran en el despacho de Ignacio para ver cómo podrían frenar en el ministerio de Interior la ‘Operación Lezo’.

Y dice el tal Nieto, sin pudor, que solo conversó con Pablo González de los dispositivos de seguridad de unas instalaciones de Mercasa, empresa que también está incluida en la trama criminal de González. Pero ¿piensa Nieto que los son diputados idiotas? Además este personaje de escasa capacidad política se ha puesto chulo ante los miembros de la comisión del Congreso, habló de su linchamiento y su pobre familia, llegando a decir que lo acosan por ser de provincias y de Córdoba.

Motivos todos ellos por los que Rajoy debe cesar a Nieto y a su ministro Zoido, el que seguramente fue informado por Nieto de su entrevista y que también habló con Ignacio González como debe cesar a Catalá porque los hechos revelan que los últimos nombramientos que hizo en la cúpula fiscal tenían como objetivo tapar la corrupción.

Si Rajoy no los cesa es porque Catalá y Zoido seguían sus instrucciones en el desenlace imparable de la operación Lezo. Y, en ese caso, será él quien deba plantearse su situación, o quien tenga que convocar unas elecciones anticipadas antes que el diluvio universal de la corrupción inunde las estancias del palacio de la Moncloa porque no escampará y las revelaciones seguirán.