Macron derrota al populismo y la ‘vieja política’

Emmanuel Macron, exministro de Economía de François Hollande y líder del movimiento centrista ‘En Marcha’, creado por él, ha resultado vencedor de la primera ronda de las elecciones presidenciales de Francia. A sus 39 años Macron será probablemente el próximo presidente de la República cuando el 7 de mayo, en la segunda vuelta electoral y con el apoyo de los socialistas y conservadores (Fillon y Hamon ya le han prometido su ayuda), derrote al Frente Nacional de Marine Le Pen, la que también pasó a la segunda ronda electoral.

La victoria de Macron bien acogida en Francia y Europa, donde se temía una final entre los candidatos populistas y anti europeos Le Pen y Melenchon, anuncia el fin de la V República instaurada por el general Charles De Gaulle y también el fin de la alternancia en el poder de conservadores y socialistas que imperaba en Francia desde 1974. Siendo estos últimos, los socialistas, grandes perdedores en los comicios en los que su candidato Benoit Hamon (que derrotó a Manuel Vals en las primarias del PSF) ha quedado en quinto lugar.

Sin duda el peor resultado logrado por los socialistas en la historia reciente de Francia, lo obligará a la refundación del PSF y lo que también incluye una derrota y la corresponsabilidad del presidente François Hollande que culpará del fracaso del PSF al impacto social de la crisis financiera de 2008 que le tocó gestionar.

Lo que por otra parte anuncia el nacimiento de una nueva fuerza política en la izquierda francesa liderada por Jean-Luc Melenchon e integrada por el Partido Comunista Francés. Una operación muy similar a la española de Podemos y a su pacto electoral con IU con la que Melenchon esperaba su particular ‘sorpasso’ pero esta vez no pudo aunque su resultado es toda una proeza que le permitirá llegar con fuerza a los próximos comicios legislativos.

El cuarto jinete de estas elecciones galas, donde triunfó como decíamos ayer el ‘caballero blanco’ Emmanuel Macron, era el líder del partido republicano y conservador François Fillon que quedó fuera del desempate final tras sufrir una dura derrota después de su conflictiva campaña electoral una vez que fue imputado por ceder a su familia sueldos injustificados de la Asamblea Nacional.

Los republicanos que lidera Nicolás Sarkozy -investigado por corrupción en los tribunales- también están en crisis política y de identidad y se vieron sorprendidos por el joven Macron (muy próximo a Albert Rivera) que se ubicó centro político y que cabalgó con un discurso moderno y reformista llevando tres banderas: la de la cruz de Lorena del general De Gaulle, la de Juana de Arco y la europea, frente a los partidos populistas de Le Pen y Melenchon, y frente a la ‘vieja política’ de Hamon y Fillon.