González en prisión y Aguirre y Rajoy acorralados

Mientras Mariano Rajoy decía en Sevilla a ‘las juventudes del PP’ que tienen que portarse bien porque ‘en el PP nadie se porta mal’ (dice) el juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional decretaba en Madrid prisión incondicional contra Ignacio González, que fue ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex vicepresidente en los gobiernos de Esperanza Aguirre y ahora acusado de presidir una trama criminal en la Comunidad de Madrid.

Un Ignacio González que anoche ingresó en la carcel madrileña de Soto Del Real, con lo que Aguirre ya tiene a dos ex vicepresidentes en prisión porque el otro, Francisco Granados, está preso desde hace dos años en la cárcel de Estremera por delitos relacionados también con la corrupción.

Lo que pone a Aguirre en el disparadero de su dimisión como portavoz y concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid y a la espera de ver los próximos acontecimientos. Porque no está nada claro que ella no acabe procesalmente implicada en este escándalo de tan grandes proporciones.

El que Rajoy ha pretendido reducir utilizando de manera indecente al Fiscal General del Estado y al fiscal anticorrupción, lo que ha provocado la rebelión indignada de la Oposición. Y lo que pone en peligro los Presupuestos para 2017, porque la burda manipulación de los fiscales por Rajoy -en un intento desesperado de reducir los cargos contra González- daña las instituciones e impide a la Oposición cualquier pacto político con este gobierno del PP.

De manera que vamos a ver si esta grave situación del PP, de la que Rajoy se ha mofado ante las juventudes de su partido y manipulando fiscales, no acaba teniendo consecuencias para la propia estabilidad política de Rajoy, quien no está en condiciones de convocar nuevas elecciones por estos recientes escándalos del PP y porque C’s y PSOE nunca más facilitarían su investidura aunque el PP vuelva a ganar las elecciones.

Un Rajoy que en el último y reciente congreso nacional del PP no quiso nombrar a su posible sucesor para quedarse él con todo el poder. Y ese error y falta de previsión ha dejado ahora al PP a la intemperie, en una delicada situación y a la espera de la próxima declaración de Rajoy -en calidad de testigo- en el juicio de Gürtel y de la doble contabilidad del PP.

Una cita judicial de incierto resultado a la vista de la velocidad con la que se suceden los acontecimientos y los escándalos de la corrupción del PP en Baleares, Valencia, Murcia, Madrid y a nivel nacional. Lo que otorga a Rajoy una clara responsabilidad política y ya veremos si también con secuelas en el ámbito procesal.