Brexit: primero se sale y luego ya veremos

La empalagosa carta de halagos a Europa con la que la primera ministra del Reino Unido Theresa May ha activado el procedimiento para la salida de este país de la UE incluye términos amenazantes sobre Defensa y Seguridad con la intención de conseguir que los acuerdos para la salida de Gran Bretaña se negocien de manera paralela al futuro de la relación de su país con la UE en los ámbitos financiero y comercial.

Se trata de una amenaza intolerable que afecta al marco de la OTAN y no al de la UE. Y de una pretensión imposible porque Gran Bretaña no puede a la vez lograr salir, a petición suya, por la puerta de la UE y ese mismo día entrar por la ventana en los aposentos que solo les interesa a ellos.

La primera respuesta a May se la ha dado de manera clara y contundente la canciller Angela Merkel diciendo que primero se negocia la salida (y el pago de la deuda del Reino Unido con la UE estimada en unos 60.000 millones de euros) y una vez concluida la salida se abrirán negociaciones sobre el futuro de la relación de Gran Bretaña con la UE. Y bien hubiera estado que ayer el Presidente Rajoy hubiera dicho algo similar en lugar de ponerse de perfil.

Es decir, primero salen los británicos a petición propia y luego ya veremos qué pasa y qué deciden los 27 países de la UE que son soberanos y dueños de su presente y futuro sobre el modelo que desean para las nuevas relaciones comerciales y financieras (de momento se ha roto la pretendida por Londres unidad de las Bolsas de Londres y Fráncfort) entre Londres y Bruselas, que son las que preocupan a Londres.

En cuanto a las veladas amenazas de May sobre Seguridad y Defensa la ‘premier’ juega de farol porque el Canal de La Mancha, como se acaba de ver en el reciente atentado terrorista de Londres, no frena a los comandos del terror, ni debilitar a la OTAN les conviene sobre todo a ellos por muchas razones, mientras Trump y Putin pactan a la espalda de la OTAN.

De hecho siempre fueron los EEUU y el Reino Unido los que se opusieron a que la UE a lo largo de su historia tuviera una política de Defensa común. Y eso es lo que por fin se va a conseguir con motivo de la salida británica de la UE.

La que por otra parte impulsará una más rápida integración política, social y económica al menos entre los países más avanzados de la UE como son los seis fundadores (Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo) y España y Portugal. Los ocho de la Europa Occidental y continental a los que además les une la Historia y su acervo cultural.

De manera que cuidado con la pretensión de negociaciones simultáneas que, por escrito, ha pedido May porque son inaceptables como ya lo ha dicho Merkel. Y ya sabemos que en la UE -España incluida- también habrá daños importantes por esta ruptura pero ello no justifica que Mariano Rajoy se haga el remolón como hizo con Trump a pesar de sus agresiones a la UE porque España debe de estar en la primera línea en la defensa de los intereses de Europa sin titubeos y sin ponerse de perfil.