Arranca el Brexit, ¡viva Europa!

La primera ministra británica Theresa May presentará hoy en Bruselas la petición formal que, en virtud del artículo 50 de los Tratados de la UE, va a permitir al Reino Unido abandonar la Unión Europea después de 44 años de integración en el marco de la Unión.

El temerario referéndum convocado por el ex ‘premier’ David Cameron trajo el ‘sí’ a la salida de Gran Bretaña de la UE. Y a su sucesora May le toca cumplir el mandato popular, el Brexit’, tarea que la británica ha asumido con sorprendente entusiasmo y que está teniendo graves consecuencias porque Escocia ha vuelto a plantear -tras el voto afirmativo de su Parlamento- la celebración de un nuevo referéndum de independencia.

Y algo parecido parece iniciarse en Irlanda del Norte, mientras el gran aliado de May, el presidente Donald Trump está cada vez más desprestigiado y con graves problemas en su presidencia: tensiones permanentes con la Justicia, la prensa y los servicios de inteligencia y ahora inmerso en una crisis familiar tras su extraña relación con su esposa Melania, el ascenso de su hija Ivanka en La Casa Blanca y la investigación que el Senado anuncia contra su yerno y asesor presidencial Jared Kushner por sus recientes encuentros con varios dirigentes rusos.

Mientras tanto la Europa de 27 Estados que continúa se prepara para una negociación a cara de perro con el gobierno de Londres al que Bruselas obligará a una pronta salida y sin contemplaciones del mercado común de la UE y de su política financiera, lo que obligará a Gran Bretaña a buscar desde cero una nueva relación comercial con la UE, a la que además debe bastante dinero y donde perderá activos, relaciones e influencias en el mundo global que habitamos.

Mientras que la UE, cual Ave Fénix y cuando concluyan las elecciones de Francia y Alemania, renacerá con nuevo despertar de cohesión económica y social y de avance, aunque sea a dos o más velocidades, en la integración política e incluso en la de Defensa y Seguridad en menoscabo de la OTAN. Avances estos que la escasa pasión europeísta británica frenaba cual lastre imposible de abandonar.

Pues bien, la salida del Reino Unido de la UE ofrece al resto de Europa una buena oportunidad para hacer de la necesidad virtud bajo el mandato de sus cuatro primeras naciones, ‘el cuarteto’, de Alemania, Francia, Italia y España que fue constituido como tal en la reciente cumbre de Versalles en la que de esa manera se amplió y reforzó el que hasta ahora era el eje Berlín-París, lo que para España es una excelente oportunidad.

Gran Bretaña, víctima de sus populismos extremos y xenófobos y subida a lomos de un nacionalismo rancio impropio del mundo global del siglo XXI, se enfrenta a un futuro incierto dentro y fuera de sus fronteras y se aleja del que sin duda es el ámbito más democrático y solidario del Planeta y puede que no tarden mucho tiempo en reconocer su error, aunque imaginamos que ya es tarde para rectificar, como sabemos que la Unión Europea como ocurrió en otras crisis de su Historia reciente renacerá con fuerza y este desafío lo ganará.