La CUP acosa al PP

La CUP tiene su origen en los llamados grupos antisistema de Cataluña, han sido protagonistas de hechos violentos, se mofan de la legalidad, de la UE y se han convertido en el sostén del Gobierno de Puigdemont quien ha tenido que salir a condenar la ocupación de la sede del PP por miembros de la CUP a los que acompañaban dirigentes de este partido como la diputada Gabriel.

También han condenado estos hechos dirigentes de resto de partidos y el Presidente del PP catalán, García Albiol, ha calificado de ‘fascistas’ a la CUP que con este acoso a la sede del PP pretendía llamar la atención sobre el referéndum de autodeterminación catalán.

Sin embargo la protesta les ha salido mal a pesar de los desperfectos y los daños causados en los despachos de la sede del PP barcelonés, porque ha dejado en evidencia que la CUP no renuncia a la violencia y que esa es la dinámica que pretenden imponer a sus aliados secesionistas.

Los que tienen bastante complicado su pretendido proceso que el pasado fin de semana recibió una seria advertencia de la UE en la solemne declaración de Roma donde se exige respeto al Estado de Derecho. Mientras que entre el empresariado catalán se advierte de los daños económicos que el proceso está causando en Cataluña por causa de la inseguridad jurídica y la falta de estabilidad política.

Y si se le añaden hechos violentos como el ataque a la sede del PP, pues mucho peor. Y la verdad, no se entiende a qué esperan Oriol Junqueras y Carles Puigdemont para romper con la CUP y convocar elecciones como la alternativa a un proceso secesionista fallido.

El que además está afectado por la corrupción del 3 % de Convergencia y de la familia Pujol desde donde ahora dice Oriol Pujol que le entregó a su hermano Jordi 500.000 euros de la fantasmal herencia de su abuelo porque ‘le quemaban en sus manos’ (sic). Y a no perder de vista la inhabilitación de Mas y varios de sus colaboradores y el juicio del Palau que señala a Mas como colaborador necesario de ese gran escándalo desde la Generalitat.