Susana habla de victoria y unidad del PSOE

diazSusana Díaz se estrenó en Madrid con su habitual discurso empalagoso -‘España mía’- pero pronto empezará a enseñar las garras a Pedro Sánchez al que va a acusar sin rodeos de ser un perdedor y querer romper el PSOE para entregarse a Podemos. Unas acusaciones directas que siendo ciertas no le garantizan a la andaluza la victoria en las primarias del PSOE.

La presidenta de Andalucía y tercera candidata a las primarias del PSOE para optar a la secretaría general se ha presentado en Madrid como la mejor opción para volver a ganar las elecciones frente al PP. Y lo hizo arropada por la vieja guardia del partido (González, Guerra, Rubalcaba, Zapatero y Bono), los principales barones regionales (Vara, Pagés, Lamban y Puig) y amplia representación de alcaldes y dirigentes provinciales y regionales del PSOE.

Pero semejante despliegue no le garantiza la victoria porque el triunfo lo van a decidir las bases del partido y no los votantes, ni el aparato que controla la Gestora en favor de Susana. Y a ellos se refirió ayer Pedro Sánchez desde Valencia en un mitin con amplia participación asegurando que la opción de Susana es la de la nostalgia del PSOE del Siglo XX y de los que facilitaron la investidura de Rajoy, mientras él dice ser el candidato del Siglo XXI, de las bases y la izquierda convencido de que victoria en las primarias vendrá ‘de abajo y no de arriba’.

Desde Cantabria, y rezagado frente al empuje de Susana y Sánchez, habló Patxi López pidiendo a la Gestora que organice debates porque está claro que su capacidad de convocatoria en mítines del partido es muy escasa. Y aunque asegura que no se piensa retirar su única opción puede estar en esa retirada sobre todo si decidiera apoyar a cualquiera de los otros candidatos.

Está claro que la favorita de la opinión pública en general es Susana Díaz y puede que la mejor preparada para los intereses generales de España y del PSOE, sobre todo vistos los fracasos electorales de Sánchez que tanto han favorecido a Podemos, sus siete derrotas electorales a las que sumó la de la investidura y la grave crisis del PSOE que se abrió en el Comité Federal del partido del pasado 1 de octubre.

Está claro que si Sánchez gana las primarias la crisis del PSOE seguirá camino de la ruptura. Pero si pierde obteniendo un resultado superior al 33 % de la militancia también se abrirá una brecha en el partido camino de una escisión hacia Podemos, o al menos hacia Errejón. Y ese temor de ruptura y la esperanza de una recuperación electoral del PSOE frente a Podemos y el PP son las principales bazas de Susana frente a Sánchez y López aunque de momento no le garantizan la victoria porque existe en amplias zonas del partido un cierto rechazo a su persona y a su proyecto más conservador.