El terror regresa a Londres

Cuando los gobiernos de USA y Reino Unido empezaban a tomar medidas preventivas sobre una nueva y sofisticada forma de terrorismo, con uso de ordenadores y tabletas a bordo de aviones oriundos de países árabes, en Londres acaba de hacer acto de presencia el terrorismo islámico con una fórmula bien sencilla: el coche (en este caso un todoterreno) del terror que, imitando el 'camión del terror' de Niza y Berlín, ha atropellado ciudadanos indefensos dejando un balance inicial de 4 muertos y 20 heridos cerca del Parlamento británico.

Al parecer estamos ante la acción de un pequeño comando dos personas, 'lobos solitarios', pero suficientes para sembrar la muerte y el pánico incluso en lugares muy protegidos como es el Parlamento del Reino Unido. Dando prueba con ello de las enormes dificultades que existen para luchar contra estas estrategias sencillas de los terroristas que provocan graves daños y una gran onda expansiva en la opinión pública mundial.

En un día como este los españoles estamos con el pueblo británico y su gobierno, con lo está toda la Unión Europea y la inmensa mayoría de los países del mundo. Y la pregunta que surge es la de siempre: ¿qué hacer?

Pues en primer lugar reforzar la cooperación entre fuerzas de seguridad y servicios de información occidentales. Y en segundo lugar atacar la que sin duda es la retaguardia del terror islamista, el ISIS y Al Qaeda, pero no sólo con bombardeos sino echando pie a tierra las fuerzas aliadas para poner punto final a estas organizaciones bien atrincheradas en Siria, Libia, Irak y Nigeria entre otros países.

Y qué decir del tráfico de armas (por ejemplo del asombroso arsenal que se confiscó en España hace pocos días), o de los paraísos fiscales por donde circula la financiación del terror. Y mucho cuidado con generalizar y culpar a los inmigrantes o a los musulmanes de estas criminales acciones porque eso, que sin duda tiene impacto político y electoral (véase el referéndum del Brexit, la victoria de Trump y ya veremos qué ocurre en las elecciones de Francia) y que sería un triunfo político de los terroristas en menoscabo de las libertades y la democracia del mundo occidental.