Dijsselbloem ¡fuera del Eurogrupo!

No sabemos a qué esperan los gobiernos de España y los Países Bajos para pedir o imponer el cese del presidente holandés del Eurogrupo de la UE Jeroen Dijsselbloem. El que ha dicho, y lo mantiene, que los países del sur de Europa que reciben ayudas de la UE se las gastan ‘en copas y mujeres’.

Y resulta asombroso que el ministro español de Economía Luis de Guindos se haya limitado a decir que los insultos de Dijsselbloem a la Europa del sur, España incluida, son unas ‘declaraciones desafortunadas en fondo y forma’.

No es la primera vez que este político holandés, cuyo partido socialista se acaba de hundir en las recientes elecciones de los Países Bajos, exhibe sus malos y chulescos modales en Europa, o ataca a España y hora es que esto se acabe. Para empezar cesando como presidente del Eurogrupo y es de esperar que en breve como ministro de Holanda porque los 8 diputados de su partido ya no tienen peso suficiente en la formación del que será nuevo gobierno de los Países Bajos.

Bastante tenemos en Europa con el Brexit inglés que se inicia el día 29 de este mes -cuatro días después del 60 aniversario del Tratado de Roma-, con el desprecio a Europa (y a Merkel) del presidente USA, Donald Trump, y con los populismos antieuropeos como para que además un cretino de la talla de Dijsselbloem -que por dos veces impidió a De Guindos llegar a la presidencia del Eurogrupo- esté insultando a media Europa desde sus instituciones y se niegue a pedir disculpas.

Éste es tiempo para reafirmar la vocación integradora y democrática de la UE y no para profundizar más en las heridas que dejó abierta la crisis de 2008 y que personajes como Dijsselbloem no cesan de empeorar ofreciendo a los ciudadanos europeos la imagen de una UE a la deriva y sin el respeto debido a las más elementales normas de la cortesía política y parlamentaria de la UE. Porque fue en la Cámara europea donde el holandés se vanaglorió de sus insultos a la Europa del sur cuando los eurodiputados españoles pidieron su rectificación.

El final de la carrera política de Dijsselbloem en la UE se acerca a pesar de que él insiste en permanecer en el cargo hasta primeros de 2018, pero si no cae en fecha inmediata será la UE la que quede en entredicho por causa de esta inaceptable situación.